Seguridad reforzada en Copacabana tras violencia que dejó un muerto

La seguridad fue reforzada este miércoles en Copacabana, uno de los barrios más turísticos de Río de Janeiro, un día después de que se produjeran enfrentamientos violentos y escenas de destrucción que dejaron al menos un muerto, a 50 días del Mundial en Brasil.

Decenas de policías militares, entre ellos varios integrantes del Batallón de Operaciones Especiales (Bope) patrullaban por la mañana los accesos a la favela Pavao-Pavaozinho, entre los barrios Copacabana e Ipanema.

Tras la violencia del martes por la noche, el clima era de aparente calma en la zona este miércoles - feriado por San Jorge- muy venerado en Río de Janeiro como patrón de ladrones, policías y portadores de armas de fuego.

Surfistas bajaban a la playa con sus tablas, caminando entre policías de élite fuertemente armados mientras decenas de basureros limpiaban los restos de las barricadas que ardieron durante unas seis horas en las calles de Copacabana, que dan acceso a la favela.

El martes al anochecer, la muerte violenta del bailarín de TV Globo Douglas Rafael da Silva Pereira, de 25 años, presuntamente a manos de la policía en la favela, desató la rebelión de decenas de jóvenes que descendieron la colina hasta Copacabana e Ipanema, y fueron confrontados con disparos de armas de fuego, bombas de ruido y gas pimienta, por las fuerzas del orden.

"La policía disparaba balas de verdad y los habitantes se protegían como podían tirando piedras y botellas, con cajones de madera", contó un testigo de las protestas y habitante de Copacabana que sólo se identificó como Fabio.

Este habitante y otros residentes de la zona cuentan que un niño de 12 años habría muerto también en los enfrentamientos, pero la policía no lo ha confirmado.

La policía se limitó a indicar que el bailarín, de 25 años, fue hallado muerto y que sus heridas indicaban que podrían haber sido causadas por "una caída".

Pero el informe de los médicos forenses publicado este miércoles por el portal de noticias G1 de Globo señala que su muerte fue causada por "hemorragia interna a raíz de una laceración pulmonar", por una herida perforante de tórax.

"Es como si lo hubiesen perforado con un fierro. Tenía sangre, como si lo hubiesen raspado contra las paredes", dijo a Globo su madre, la técnica en enfermería Maria de Fátima da Silva.