Selvas de Birmania están bajo amenaza constante

Los antaño poderosos bosques se convirtieron en ceniza. En las montañas de Birmania, los lugareños están quemando los últimos restos después de que empresas madereras barrieran el paisaje en busca de maderas preciosas. Todo es una ruina ardiente y todos los animales se han ido.

Han planeado sembrar más árboles pero durarán décadas en crecer. Los bosques de Birmania son casa de incontables especies, incluyendo al extraño mono de nariz respingona, filmado por primera vez este año y del que se cree sólo quedan 300 especímenes.

La explotación forestal, legal e ilegal, explotó con el último régimen militar lleno de corrupción, amiguismos y conflictos en la zonas fronterizas.

Naciones Unidas dice que el país ha perdido por lo menos un 20 por ciento de sus bosques entre 1990 y 2010.

El nuevo gobierno reformista está apoyando dos parques nacionales y ha prohibido las exportaciones de madera bruta. Sin embargo los conservacionistas se muestran escépticos.

Al abrirse al mundo, Birmania debe luchar para evitar el saqueo de sus recursos naturales, pero también proteger lo que queda para futuras generaciones.