Separatistas reivindican un "sí" masivo en Ucrania

Los insurgentes prorrusos del Este de Ucrania reivindicaron el domingo la victoria masiva del "sí" a la independencia en la región de Donetsk, lo que llevaría a una nueva división del país, algo denunciado como "farsa" por Ucrania y Occidente.

Los primeros resultados se dieron a conocer el domingo por la noche y conciernen solo a la region de Donetsk, una de las dos convocadas (con Lugansk) a votar este domingo.

El 89 por ciento de los votantes se manifestó a favor de la independencia de Donetsk frente a 10 por ciento en contra, afirmaron por su parte los rebeldes.

"Este se puede considerar el resultado final", dijo a los periodistas Roman Lyagin, jefe de la comisión electoral, poco después del cierre de los puestos de votación. Comentó que la tasa de participación fue de cerca al 74 por ciento.

"Fue muy fácil hacer el recuento, ya que el número de votos en contra fue muy reducido y los votos nulos bajo", agregó.

Las autoridades centrales de Kiev consideran ilegal el referéndum y califican a los separatistas prorrusos de "terroristas" que están apoyados por las autoridades de Moscú. El gobierno de Ucrania calificó de "farsa criminal" financiada por Rusia el referéndum".

Tras conocerse los resultados, este lunes Estados Unidos calificó también al referéndum de "ilegal" y afirmó que ese hecho constituía un factor "de división y de desorden".

Poco después la Unión Europea se pronunció en similares condiciones a Estados Unidos.

Unos 7,3 millones de ucranianos del este fueron convocados para decidir sobre la "independencia" de las "Repúblicas Populares" autoproclamadas de Donetsk y Lugansk, dos regiones fronterizas con Rusia, donde los insurgentes controlan las principales ciudades.

En las papeletas impresas a toda prisa por los rebeldes prorrusos figuraba la pregunta: "¿Está usted de acuerdo con la independencia de la República Popular de Donetsk?" o "¿Está usted de acuerdo con la independencia de la República Popular de Lugansk?". Y dos únicas opciones, sí o no.

Durante la jornada se pudo constatar cierto entusiasmo entre los votantes, a pesar de las largas esperas en los locales de votación, a falta de "cuartos secretos" aislados y de listas electorales, que Kiev no proporcionó. Las papeletas improvisadas eran introducidas en urnas transparentes y sin la presencia de observadores internacionales.