Setena promete agilizar 85% de sus trámites, tras ser intervenida

La intervención a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) permitió a la entidad detectar procesos que atrasaban un 85 por ciento de sus trámites y generaban la acumulación de unos 30 mil expedientes.

Las autoridades del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) descubrieron que existían trámites que llevaban hasta dos o tres años en análisis.

El 85 por ciento de las 2.600 solicitudes que recibe al año la Setena puede reducir sus plazos, por ser trámites de bajo impacto o por poder hacerse por medio de declaraciones juradas.

Esto le permitirá enfocarse en el 15 por ciento restante, que son trámites complejos, como evaluaciones de impacto ambiental de grandes proyectos, que requieren varios meses de estudio.

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El ministro del Minae, René Castro, explicó que de este modo ya no se perderá el tiempo con trámites pequeños y el ente se concetrará en la aprobación y análisis de permisos de mayor peso.

La creación de una plataforma digital, la eliminación de trabas en los trámites y la agilización de procedimientos forman parte de la modernización Setena, luego de la intervención de cuatro meses a la que fue sometida en mayo de este año.

Con estos cambios, Setena atenderá 17 consultas que le competen a la institución al mes, mientras antes acumulaba hasta 35, la mayoría de las cuales eran trámites que no correspondían a esta entidad.

Como parte de las mejoras, se estableció que los municipios podrán vigilar y controlar proyectos con poco impacto ambiental que se realicen en sus comunidades.

El jerarca indicó que de los treinta mil expedientes acumulados, motivo principal para la intervención, solo quedan pocos.

Setena también digitalizará el 50 por ciento de los trabajos de menor impacto para que sean los usuarios interesados quienes realicen el trámite por medio de la plataforma de Gobierno Digital. Esto reducirá los tiempos de espera de cada trámite en al menos un 60 por ciento.

La intervención no logró resolver la aplicación de estudios ambientales estratégicos, para megaproyectos y tampoco la aplicación de los planes reguladores ambientales, tareas que deja como pendientes para la próxima administración.