Solís promete diálogo y acabar con la impunidad, pero pide participación ciudadana

Con un compromiso a no "desobedecer, ni malinterpretar ni defraudar" el mandato que recibió, el politólogo Luis Guillermo Solís Rivera, de 56 años, arrancó su gobierno ofreciendo diálogo "con todos los sectores", combate a la corrupción "sin secretismos ni opacidades", y acabar con "la impunidad, la irresponsabilidad y la arbitrariedad en la función pública".

Después de jurar como Presidente de la República, a las 11:48 a.m, y ya con la banda tricolor sobre su pecho, Solís también fue enfático en advertirle a los ciudadanos que la suya no es una labor individual y los invitó a unírsele con una participación activa y fiscalizadora de todo lo que él y lo que su equipo hagan durante los próximos cuatros años.

Durante los 29 minutos y 42 segundos que duró su primera alocución como mandatario, utilizó un tono vehemente pero conciliador e inclusivo. Dijo que estará abierto al diálogo con "todos los grupos políticos, fuerzas productivas, movimientos, poblaciones y sectores sociales que esté dispuestos a impulsar la transformación del país con espíritu ecuménico, tolerante y respetuoso de la diversidad que caracteriza a la sociedad costarricense de nuestros días."

Quizás por ello, el primer llamado fue a despojarse de cualquier tipo de revanchismo político y de es manera lograr conversaciones que lleven a acuerdos “bajo la mesa, como en el pasado”, - dijo- sino alejados de intereses comunes políticos o gremiales, y que lleven a un entendimiento sobre lo que el país realmente necesita.

El nuevo Presidente también se mostró optimista ante las posibilidades para establecer esas conversaciones, pues aseguró que le "alienta constatar el espíritu patriótico y la elevada capacidad de diálogo con que ha iniciado funciones la nueva Asamblea Legislativa, cuya composición refleja, como nunca antes, esa rica complejidad de la sociedad costarricense de nuestros tiempos."

Sobre lucha contra la corrupción, Solís no tuvo reparo en adelantar que no será complaciente y que combatirá fuertemente la impunidad, tanto dentro de la administración pública como desde “afuera”, aquella que desde el ámbito privado “ pretenda amasar fortunas con negocios ruinosos para el resto de la sociedad.

Para combatir esta corrupción y tener mayor transparencia con la ciudadanía, Solís dijo que se apoyaría en las herramientas tecnológicas que ya están a disposición de la humanidad, pero que no han sido implementadas adecuadamente.

En materia económica, quien fuera candidato por el Partido Acción Ciudadana, reiteró sus prioridades serán "contener el agravamiento de la crisis fiscal", incrementar la producción nacional y reducir las desigualdades sociales, que -dijo- "sabemos afectan más a las mujeres, a los jóvenes y a las personas con discapacidad, poblaciones con las cuales he adquirido un compromiso especial tanto en lo económico y productivo".

Solís hizo especial énfasis en el sector agropecuario, con el cual recalcó su "empeño de apoyarlo y promoverlo como no se hizo en las últimas tres décadas". Entre las medidas para lograr ese objetivo, el presidente mencionó "políticas públicas que faciliten el financiamiento, la producción y la comercialización de bienes fruto de los afanes de las mujeres y hombres de nuestros campos".

Entre otras prioridades mencionó los esfuerzos para reducir las tarifas eléctricas, impulsar la banca de desarrollo, promover programas que incremente la productividad y mejoren la competitividad del empresariado nacional; apoyar la industria local, rescatar la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), dotar a la Educación del 8% del Producto Interno Bruto (PIB) que la Constitución ordena y ampliar las infraestructuras públicas.

Solís concluyó resumiendo las expectativas que él considera tiene el pueblo de su gobierno:

“Los costarricenses demandan que llevemos el ejercicio democrático a cumbres mayores: transparencia, rendición de cuentas, participación ciudadana, bienestar de nuestros hermanos menores los animales, libertad de conciencia, defensa del ambiente, y respeto a los derechos de las minorías. Pasar de la democracia formal a la democracia real. Esa es la consigna de nuestro pueblo”.

Pueden leer el discurso completo, a continuación: