Solís pronostica un año difícil si no se aprueban medidas fiscales

Informe​“Errores no son tantos ni tan graves como lo pretenden hacer creer”, afirma Luis Guillermo Solís

"Nos espera un año difícil" pronosticó este viernes el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, si los diputados no aprueban reformas para reducir el desequilibro financiero del Estado.

Ni este gobierno ni los sucesivos podrán darle un rumbo firme al país mientras esa situación no se resuelva, aseveró Solís al leer su primer informe de labores ante la Asamblea Legislativa a las 8:30 p.m.

El Presidente indicó que el gobierno ha cumplido el compromiso de dar muestras de austeridad y eficiencia en el gasto.

"Necesitamos con urgencia la aprobación de la Asamblea Legislativa a cuatro proyectos de ley que resguardan y mejoran los logros de recaudación, estabilidad económica y transparencia alcanzados a la altura de esta administración. Me refiero en concreto a las iniciativas de lucha contra el fraude fiscal, lucha contra el contrabando, ordenamiento y actualización de los regímenes de exoneraciones y eficiencia y transparencia en la administración de los recursos públicos", puntualizó.

Agregó: "La dilación en la aprobación de esta agenda de consolidación de la transparencia y eficiencia fiscal solo beneficia a evasores y defraudadores quienes socavan nuestras oportunidades de desarrollo".


En un discurso de 41 páginas, que leyó durante una hora y 25 minutos, el mandatario citó lo que considera logros en economía, generación de empleo, combate a la pobreza, lucha contra la corrupción y política exterior.

Luis Guillermo Solís aseguró que "Costa Rica está otra vez en movimiento" y pidió perder el miedo al consenso.

Puntualizó que su administración frenó el deterioro de las finanzas públicas, que el déficit fiscal cerró en 5,7 por ciento del Producto Interno Bruto y que el 2015 inició con el menor índice de desequilibrio fiscal en los últimos nueve años.

Atribuyó lo anterior al incremento en los ingresos, mejor fiscalización de aduanas y recaudación de impuestos, políticas de austeridad y control sobre el gasto público.

No obstante, reconoció que el crecimiento económico de 3,5 por ciento alcanzado en 2014 es insuficiente y dijo que no queda conforme con estos resultados.

"El país merece y necesita mejores tasas de crecimiento, una reducción del déficit fiscal de al menos tres puntos al final de mi gobierno, acelerar su conectividad, mejorar las condiciones de competitividad de su economía y acelerar la formación del recurso humano", indicó.

En su intervención ante el pleno del Congreso, el mandatario también citó la atracción de 39 proyectos de inversión extranjera, ampliación de obras de infraestructura, estabilidad en las tarifas eléctricas y fortalecimiento de pequeñas y medianas empresas.

Manifestó, además, que durante su primer año de gestión el país alcanzó la paz social, se continuó la reducción de la criminalidad y puntualizó en logros en el combate a la pobreza extrema. Detalló que el gobierno tiene como meta impactar a 54.600 familias ubicadas en 75 distritos prioritarios que concentran el 65 por ciento de las familias en pobreza extrema.

El gobernante, cuyo primer año de mandato se cumplirá el próximo 8 de mayo, insistió que su administración avanza por la ruta del cambio.

"Más allá de los males que las voces del tremendismo político dicen avizorar, a veces con estridencia inusitada y en muchos casos olvidando su propia responsabilidad en las calamidades que ahora señalan con el vano cálculo de erigirse en salvadoras del destino nacional, el país comprende que el cambio es irrenunciable y ha de ser irreversible", concluyó.

Foto: David Bolaños