Tensión en el este de Ucrania la víspera del "referéndum" de independencia

La tensión crecía en Ucrania este sábado, víspera de un referéndum sobre la declaración de independencia de una parte del este del país rusoparlante, donde la violencia va en aumento.

Señal del nerviosismo reinante, un equipo humanitario de la Cruz Roja, compuesto por un suizo y ocho ucranianos, fue detenido el viernes por la noche por insurgentes prorrusos en Donetsk, debido a sospechas de "espionaje".

Horas antes, estallaron combates encarnizados entre insurgentes prorrusos y las fuerzas armadas ucranianas en la ciudad portuaria de Mariupol, en el sureste.

Todo comenzó cuando unos sesenta separatistas equipados con armas automáticas atacaron la sede local de la policía.

Los enfrentamientos se saldaron con 20 separatistas muertos, afirmó el ministro del Interior ucraniano, Arsen Avakov.

"El día ha sido muy duro, con muertos y una crueldad increíble. El jefe de la policía de Mariupol ha sido secuestrado y varios policías resultaron muertos. Un francotirador emboscado disparaba desde lo alto del hospital contra los soldados, contra la gente", contó en su página en Facebook.

Según las autoridades locales, este sábado será día de duelo en Mariupol.

Los separatistas se disponen a celebrar el domingo un referéndum sobre la independencia de las "repúblicas populares" autoproclamadas de Donetsk y Lugansk, desoyendo la petición de aplazamiento formulada por el presidente ruso Vladimir Putin.

Este referéndum podría facilitar una eventual incorporación a Rusia de la cuenca minera de Donbass, integrada por las regiones de Donetsk y de Lugansk, donde viven 7,3 millones de habitantes sobre los 45,5 millones de Ucrania.

Los rebeldes aseguran que todo estará listo a tiempo para la votación y confían en que la población apruebe el proyecto, pese a que los sondeos sugieren, por el contrario, que una parte es partidaria de seguir formando parte de Ucrania.

Kiev y los países occidentales condenan la celebración de esta consulta popular, que califican de ilegal. Temen que ocurra lo mismo que en Crimea, anexionada en marzo a Rusia tras un referéndum similar.