Tibás es casa de un solo equipo

UCR 2 - D. Saprissa 2

Gol: Kendall Waston (45”), Ronald Montero (53”), Jorge Barbosa (67”), Diego Estrada (93”)

A las 3 pm de este domingo arrancó la serie de semifinales del Torneo de Verano 2014. La Universidad de Costa Rica, sede hoy en la casa de los morados, llegó con posibilidad de abrir camino para repetir aquella única y exitosa campaña de 1943 cuando se coronó campeón nacional. Pero jugaba con el Deportivo Saprissa en un estadio que, se demostró, no comparte dueños.

En el primer tiempo, el encuentro alternó dominio de cada equipo. Los morados salieron a marcar territorio. Tejeda y Russell bien parados en el medio, trazando balones a Arauz y Colindres. Si bien Méndez, guardameta de los universitarios, no enfrentó mayor peligro.

Al minuto 10, fue Carvajal, en la portería de los “visitantes”, quien se empleó a fondo para evitar la ventaja de los de la U. Los hermanos Scott marcaban la pauta y carácter de la zaga de los académicos. Poco a poco, la UCR fue ganando confianza.

Pero los de González, hacia el final del tercer tercio de los primeros 45, retomaron el control del partido y enfrentaron desde costados y centro a la defensa disciplinada y sólida de la UCR. En jugada de balón parado, córner desde la izquierda, Kendall Waston anticipó una elíptica al primer palo y mandó a los equipos a las duchas con ventaja de Saprissa.

En el segundo tiempo subió la apuesta de juego. La UCR entró a cumplir con un esquema táctico que, salvo por el gol de Waston, le estaba dando presencia y proyección en la cancha.

Después de varias jugadas al pelotazo, siempre inocuas, un balón de triple rebote que Umaña y Carvajal no supieron despejar cayó en los pies de Ronald Mauricio Montero: remató de seguido para empatar el marcador. Era el minuto 53.

Más adelante, Jorge “la Flecha” Barbosa recibió por el centro un bola filtrada desde atrás que disputó, física y mentalmente, con Kendall Waston. El más alto del partido contra el más bajo. David contra Goliat. El duelo lo ganó Barbosa y entró al área para enfrentar a Carvajal y abombar la red de los morados.

Subió la temperatura del partido. La UCR más sobria hasta que, sintiendo el pitazo final cerca, empezó a administrar el tiempo. Esa apuesta que se puede pagar cara. Como finalmente lo comprobó.

El encuentro se le había complicado al central Alpízar. Tarjetas rojas que se guardó, un gol que anuló a los de Tibás. Roces, chispas de broncas. L¡Los académicos contaban los segundos para irse con un triunfo que les allanaba el camino a la final.

En el minutos tres de reposición (de 4), un despeje a la media luna lo recogió Estrada, se acomodó y fusiló al palo izquierdo de Méndez que, ni estirado en el aire, pudo detener. La Saprihora le devolvió la tranquilidad a los saprissistas. La UCR llega con la cancha inclinada en contra el próximo miércoles.