Cada tico utilizó un 8% más de los recursos naturales disponibles para satisfacer sus necesidades

medio ambienteLa huella ecológica estima la cantidad de recursos naturales utilizados y desechos generados en un territorio para satisfacer las necesidades de los individuos

En 2014, cada costarricense consumió un 8 por ciento más de los recursos que están disponibles en el territorio nacional para satisfacer sus necesidades individuales,

En otras palabras, la huella ecológica de cada ciudadano fue de un 8 por ciento más de lo que el territorio es capaz de reponer.

Investigadora estado de la nacion, Karen Chacón

Según los datos del XXI Informe Estado de la Nación, presentado este martes, Costa Rica mantiene una huella ecológica insostenible, ya que su reserva de recursos naturales disponibles, lo que se define como biocapacidad, se ha ido reduciendo en las últimas décadas, entre otras razones, por el crecimiento de la población y por su consecuente agotamiento.

Para obtener el porcentaje de huella ecológica, los investigadores costarricenses analizaron seis usos que las personas hacen del territorio: tierras para cultivos, para pastoreo, para uso forestal, para infraestructura y para la absorción de carbono (corresponden al área equivalente de bosque necesaria para absorber las emisiones de CO2 generadas por el uso de combustibles fósiles). También se incluye la superficie para pesca.

INVESTIGADORA ESTADO DE LA NACION, KAREN CHACÓN

Analizar este indicador permite saber si los recursos naturales disponibles dan abasto, o hasta cuándo lo darán, para satisfacer una demanda colectiva que está en constante aumento. En el caso costarricense, el país está comprometiendo recursos futuros debido a factores como la falta de planificación o control ambiental de actividades productivas, entre otros.

"La agricultura, la ganadería y la pesca son fundamentales para la producción de alimentos, tanto para consumo local como para exportación", señala el Informe.

El estudio indica que el deficiente ordenamiento territorial –tal y como sucede en la actualidad– es uno de los principales impulsores de la huella ecológica, aunque no el único. “Hoy, con más información y estudios más profundos, es posible asegurar que las debilidades en este campo comprometen también la sostenibilidad social y económica y, en general, el desarrollo humano de Costa Rica”, advierte el documento.

“La huella ecológica está fuertemente ligada al derrotero energético”, continúa el estudio. “Como se ha dicho, la sostenibilidad del desarrollo nacional enfrenta retos derivados de los patrones de uso de la energía, su disponibilidad y su impacto ambiental. Costa Rica tiene un alto potencial para la generación de energía renovable, pero desde hace varias décadas muestra una alta dependencia de la importación y consumo de hidrocarburos, unida a debilidades que le impiden hacer un uso racional y eficiente de la energía”.

Aunque el caso de Costa Rica no es exclusivo, pues su huella ecológica es muy parecida a la de otros países de ingreso medio, el país ya no es ejemplo mundial en cuanto a la protección y aprovechamiento de los recursos naturales.

"A partir de esa medición, este Informe ha señalado –entre otros hallazgos– que la deuda es impulsada sobre todo por las crecientes emisiones contaminantes, que han aumentado la huella ecológica en una proporción mayor que lo que se ha logrado reducir gracias a los avances en materia forestal".

Otra de las conclusiones es que “aunque existe una importante base de ecosistemas y biodiversidad protegidos, al mirar con visión de conjunto se comprueba que el uso actual del territorio nacional ha superado su capacidad y compromete, por un lado, la disponibilidad y calidad de los recursos para las generaciones futuras, y por otro, la posibilidad de minimizar sus impactos sobre la calidad de vida, la riqueza y la integridad ecológicas, reducir los riesgos de desastre o enfrentar el cambio climático”.

INVESTIGADORA ESTADO DE LA NACION, KAREN CHACÓN