Triste búsqueda de restos de víctimas de avión malasio

"Anatoli, ven por aquí, hay muchos". Los bomberos avanzan lentamente entre los trigales del este de Ucrania mientras marcan con un palo, que tiene un trapo blanco atado en un extremo, los lugares con restos humanos de los pasajeros del vuelo MH17 de Malaysia Airlines, una tragedia que conmociona al mundo entero.

El avión probablemente fue derribado por un misil tierra-aire, según Estados Unidos. Testigos afirman que el aparato se partió en pleno vuelo. Los restos del avión se esparcieron en varios kilómetros cuadrados en los alrededores del pueblo de Grabove, en el este de Ucrania, cerca de la línea del frente entre separatistas prorrusos y fuerzas gubernamentales.

Bajo una llovizna, los socorristas preparan la recogida de los restos de las 298 personas que viajaban en la aeronave.

Una docena de camiones de bomberos están aparcados cerca de las dos tiendas de campaña que acogen el cuartel general de los servicios de rescate.

Pero más de 12 horas después de la catástrofe, decenas de cuerpos y de restos humanos siguen desperdigados por la zona.

Un juego de cartas y una guía turística recuerdan que muchas familias se iban de vacaciones. Un brazo sobresale de un asiento volcado en un hoyo. Cerca, los socorristas han juntado las maletas y bolsas de viaje sobre un talud.

A unos cientos de metros de allí, en otro punto de impacto, un ala cargada de queroseno calcinó completamente un campo.

También se ven dos reactores retorcidos, un trozo del tren de aterrizaje y pedazos del fuselaje con hileras de ventanillas.

La devastación es total, el metal se fundió y volvió a solidificarse en forma de charco. Aquí, casi no se ven restos humanos entre las ruinas ennegrecidas por el incendio.

A lo lejos, los perros están encerrados. Los pocos combatientes separatistas que se encuentran en el lugar se proponen disparar a cualquier animal que se acerque a los restos humanos.

Los insurgentes, conscientes de que se les responsabiliza de la catástrofe, desmienten tener nada que ver con ella y se han comprometido a proteger la zona, y facilitar el acceso a los investigadores.

Joep Lange, un eminente especialista de la lucha contra el SIDA, se encontraba en el avión, informó este viernes su organización en Amsterdam.

Lange se dirigía a una conferencia mundial sobre la enfermedad, que comenzará este fin de semana en Melbourne (Australia), al igual que el portavoz de la Organización Mundial de Salud Glenn Thomas, quien también figura entre las víctimas.