Ucrania acusa a Rusia de violentos disturbios en Kiev

Ucrania acusó al destituido presidente Viktor Yanukovich y a los servicios secretos de Moscú de ser responsables de los disparos contra manifestantes que provocaron en febrero al menos 90 muertos.

Al mismo tiempo que se daba la acusación, Rusia anulaba el último descuento otorgado a Ucrania en el suministro de gas, una medida de presión contra las nuevas autoridades de Kiev, que ahora tendrá que pagar $485 por 1.000 metros cúbicos.

"Yanukovich dio la orden criminal de disparar contra los manifestantes entre el 18 y el 20 de febrero", dijo el ministro interino del Interior ucraniano, Arsen Avakov, quien añadió que agentes rusos del FSB (ex-KGB) "participaron en la planificación y la ejecución de la supuesta operación antiterrorista".

Poco después el FSB negó su implicación en los hechos, mediante un comunicado difundido por la agencia Ria Novosti.

Después de tres meses de violentas manifestaciones contra el gobierno en Kiev, a finales de febrero se vivieron dos días de intensos enfrentamientos que llevaron al parlamento ucraniano a expulsar del poder al Presidente prorruso y a su gobierno.

La tensión estalló en la madrugada del 18 de febrero, cuando los disparos en el centro de la capital desataron tres días de batallas callejeras entre la policía antidisturbios y los manifestantes. Como resultado hubo cerca de 90 muertos.

En muchos casos las víctimas fallecieron aparentemente por disparos de francotiradores. Ambas partes se acusan mutuamente de haber desatado la violencia, pero hasta ahora no se había llevado a cabo una investigación de los hechos.

Según las autoridades rusas, fueron los grupos ultranacionalistas ucranianos los primeros en disparar contra la policía, en un intento de atribuir la violencia al presidente Yanukovich y a sus aliados de Moscú.