En su último discurso ante el Congreso, Obama reitera necesidad de levantar embargo a Cuba

Estado de la Unión​Gobernante insiste en necesidad de cerrar Guantánamo y pidió a estadounidenses no tener miedo ante el terrorismo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió a pedir este martes, en su último discurso anual sobre el Estado de la Unión, que el Congreso levante finalmente el embargo económico y financiero a Cuba, aplicado hace medio siglo.

"¿Quieren ustedes consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en el hemisferio? Entonces reconozcamos que la Guerra Fría se terminó. Levanten el embargo a Cuba", expresó Obama, cuyo mandato llega a su fin el 20 de enero de 2017, dentro de un año.

De acuerdo con Obama, "50 años de aislamiento de Cuba fracasaron en promover democracia, y nos atrasaron en América Latina", y por ello su gobierno inició el proceso para restablecer las relaciones diplomáticas.

Ese proceso se concretizó en julio pasado, cuando los dos países dejaron atrás medio siglo de enfrentamiento y desconfianza para reabrir sus respectivas embajadas, pero el proceso de normalización dependerá del levantamiento del enmarañado legal en que se apoya el embargo.

Codificado en ley, el embargo a Cuba solamente puede ser levantado por el Congreso, y Obama ha pedido reiteradamente -y sin éxito- al poder legislativo que se decida a estudiar ese paso, ya sea de un plumazo o en pequeños pasos consecutivos.

Guantánamo

El centro de detención que Estados Unidos mantiene en la base militar de Guantánamo, en Cuba, es "caro e innecesario" y sirve solo para reclutar enemigos, y por ello debe ser cerrado, dijo el presidente estadounidense ante el Congreso.

De acuerdo con Obama, el liderazgo que el país precisa "depende del poder de nuestro ejemplo. Es por eso que continuaré trabajando por el cierre de la prisión de Guantánamo. Es cara e innecesaria, y solo sirve como atractivo para reclutar a nuestros enemigos".

En su último discurso del estado de la Unión antes de abandonar la Casa Blanca en 2017, Obama retomó su vieja promesa de campaña de cerrar el centro de detenciones y que hasta ahora no ha podido cumplir, a pesar de sus repetidos llamados al Congreso a sumarse al esfuerzo.

Mantener abierta la prisión, instalada en la base naval de Guantánamo, ha sostenido Obama, "debilita la seguridad nacional" de Estados Unidos al destinarle enormes recursos financieros y a la vez dar una herramienta de propaganda a los yihadistas.

Superar el miedo

Obama pidió a los estadounidenses temerosos del terrorismo y de una economía cambiante superar los miedos para concentrarse en construir el futuro, durante su último discurso sobre el Estado de la Unión.

Tranquilo y sonriente, el presidente invitó a sus compatriotas a acompañar los "cambios extraordinarios" en curso, en un discurso ante el Congreso de marcado contraste con el de sus adversarios del partido Republicano que esperan sucederlo en la Casa Blanca en 2017.

"Estados Unidos ya ha pasado por cambios importantes en el pasado", dijoObama lanzando golpes velados a Donald Trump, Ted Cruz y otros importantes candidatos Republicanos.

"Cada vez hubo aquellos que nos dijeron que debemos tener miedo del futuro. Y cada vez hemos superado esos miedos", expresó.

A menos de tres semanas de las primarias de demócratas y republicanos en Iowa -las primeras votaciones para remplazarlo-, Obama rebatió la retórica económica de sus adversarios, afirmando que "quienes afirman que Estados Unidos está en decadencia están contando una ficción".

Desde el punto de vista militar, dijo, Estados Unidos "invierte más en nuestras Fuerzas Armadas que las siguientes ocho naciones sumadas. Nuestras tropas son la más sofisticada máquina de combate en la historia del mundo".

Sobre los alegatos acerca del crecimiento del grupo Estado Islámico Obamatuvo también duras palabras.

Aunque admitió que la agrupación yihadista plantea un "peligro enorme" y pidió a los legisladores autorizar el uso de la fuerza militar" para combatirla, afirmó que "ellos no amenazan nuestra existencia nacional".

"Los argumentos exagerados de que ésta es la Tercera Guerra Mundial solo redundan en beneficio del grupo", afirmó.

A su manera característica, Trump respondió describiendo el discurso como "realmente aburrido, lento, letárgico, muy difícil de ver".