Una tercera parte de las denuncias recibidas por la Defensoría en el último año fueron presentadas por amas de casa

informe​Ciudadanos que solicitaron intervención el año anterior son mayoritariamente pobres y con secundaria incompleta

De las 30.264 denuncias que recibió la Defensoría de los Habitantes el año anterior, el 34 por ciento fueron presentadas por amas de casa.

La defensora de los habitantes, Montserrat Solano, detalló que un importante porcentaje de las personas que solicitan la intervención de la entidad se encuentran en condiciones de pobreza, siendo las mujeres la mayoría.

Dentro de las denuncias más recurrentes en este sector de la población se encuentra la desigualdad de género, atención ineficaz en los centros de salud y mala gestión de trámites en entidades como el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

Aunque no detalla cifras, el informe anual de la Defensoría de los Habitantes presentado este lunes, destaca el incremento de casos de violencia obstétrica.

La institución señala la falta de implementación de la Fertilización In Vitro en el país como violación de los derechos reproductivos de las mujeres costarricenses. Así también se denuncia la prevalencia del hostigamiento sexual.

En todas las provincias, la denuncia femenina ocupó la mayoría de casos. Por ejemplo, en Guanacaste de 3.533 solicitudes de intervención solo 1.228 fueron presentadas por hombres.

Violencia obstétrica

En la memoria institucional de la Defensoría se destaca el caso de seis mujeres embarazadas que fueron enviadas por el Hospital Tony Facio de Limón hasta San José por la falta de especialistas para atender los partos.

Las mujeres tuvieron que viajar en una ambulancia con una sola camilla durante seis horas ya que al llegar a San José tampoco fueron admitidas por el Hospital Calderón Guardia ni por el Max Peralta de Cartago.

También se detalló el caso de una embarazada que ingresó el 10 de octubre del 2014 al Servicio de Alto Riesgo del Hospital Nacional de las Mujeres, quien después de indicarle a una enfermera que tenía ganas de defecar y pujar no recibió la atención de la especialista, por lo que se fue al baño sola.

En el servicio sanitario comenzó a pujar y tuvo al bebé sin la asistencia de ninguna persona, pese a las insistentes llamadas de auxilio durante la labor de parto.

Solano indicó que después de la cobertura mediática que tuvo el caso, la Defensoría comenzó a recibir gran cantidad de correos electrónicos, llamadas telefónicas y comentarios en redes sociales de mujeres que afirmaron haber sido maltratadas mientras estaban en la sala de maternidad en diversos centros de salud.

Para evitar que se continúen presentado estas situaciones, la entidad solicitó a los diversos hospitales capacitar al personal en la atención adecuada que deben recibir las mujeres embarazadas.

Además solicitaron al Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu) velar de manera más proactiva por los derechos de las pacientes de maternidad.