Vertedero en Medellín se convierte en punto de búsqueda de desaparecidos por conflicto colombiano

excavación​Al menos 90 personas se encuentran enterradas, según Fiscalía

Una gran excavación comenzó el lunes en un vertedero en Medellín en busca de restos de desaparecidos durante el conflicto armado que azota a Colombia desde hace más de medio siglo y que, según testimonios, yacen por decenas bajo toneladas de escombros.

El operativo oficial tiene lugar en La Escombrera, un vertedero ubicado en la Comuna13, barrio de Medellín, escenario del accionar de guerrillas, paramilitares y agentes del Estado y donde podría haber enterradas al menos 90 personas, según la Fiscalía de Colombia.

"Es un evento histórico, no solamente para las víctimas de las comunas de Medellín y para sus familiares, sino para el proceso de reparación de víctimas en toda Colombia", dijo a periodistas el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, al iniciarse las labores con una ceremonia religiosa y un acto simbólico en homenaje a los desaparecidos.

Pobladores y activistas celebraron que finalmente se desentierre la verdad de lo ocurrido en las últimas dos décadas en la Comuna13. "La desaparición forzada implica vivir de forma permanente con dolor e incertidumbre", dijo Margarita Restrepo, integrante de la ONG Mujeres Caminando por la Verdad.

"Es por fin aceptar que esto pasó y es un paso adelante", señaló el rapero y líder barrial Jeison Castaño.

El Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, calificó La Escombrera como una de las fosas de desaparecidos "más grandes del mundo".

"La cifra total que se maneja en Colombia de posibles desaparecidos como consecuencia del conflicto armado es de más de 50.000 personas, de las cuales la Fiscalía General de la Nación tiene en este momento más de 20.000 procesos por desaparecidos en Colombia", dijo Montealegre en rueda de prensa.

La violencia de la conflagración interna en Colombia ha marcado la historia de la Comuna13, donde hoy viven unas 250.000 personas en barrios extendidos entre cerros y donde siguen actuando bandas de narcotráfico y extorsión.

Allí, hace unos 25 años operaban milicias de guerrillas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). A fines de la década de 1990, grupos armados irregulares de extrema derecha entraron a disputarles el dominio hasta que agentes del Estado tomaron el sitio a sangre y fuego a comienzos de la década de 2000.

La remoción de escombros, a cargo de la Fiscalía con apoyo de autoridades locales, fue ordenada tras confesiones de paramilitares que se desmovilizaron masivamente entre 2002 y 2006, en un proceso impulsado por el entonces presidente y actual senador Álvaro Uribe, que ofreció reducciones de pena a cambio de verdad y reparación de víctimas.

Entre quienes han confesado haber llevado cadáveres a La Escombrera está Diego Murillo, alias don Berna, antiguo sicario del cartel de Medellín y exparamilitar extraditado a Estados Unidos en 2008.