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Vía a Limón quedará sin financiación si obra no concluye en diciembre 2020

Préstamo con banco chino para ejecutar el proyecto no incluye posibilidad de prórroga

El préstamo firmado por el Gobierno con el Export-Import Bank of China (Exim Bank ) en diciembre del 2016 para reconstruir y ampliar la Ruta 32 no incluye la posibilidad de prórroga, por lo que esta obra de infraestructura arriesga quedar sin respaldo económico de no concluir antes de diciembre de 2020, fecha de vencimiento del contrato.

La ampliación de los 107 kilómetros entre el cruce de Río Frío hasta Limón tiene un costo de $465 millones, de los cuales el gigante asiático aporta un 85 por ciento, así como los $20 millones para expropiaciones y reubicación de servicios. Costa Rica asume el 15 por ciento restante.

Ese dinero está contenido en dos préstamos -un crédito concesionario con tasa de dos por ciento y otro comercial con tasa de cuatro por ciento- por un plazo de cuatro años, los cuales se cumplen el último mes del 2020.

El diseño y la construcción de la obra se concibieron como un sólo acuerdo con la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC). Sin embargo, atrasos durante la primera fase ahora tienen contra la pared la segunda etapa, para la cual se necesitan dos años y 10 meses, según la proyección.

El gerente de la Unidad Ejecutora de la ruta 32 en el Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI), Kenneth Solano, indicó que, este es el principal motivo por el cual el Gobierno dio la orden de inicio a la construcción el mes anterior pese a la larga lista de pendientes que existen, principalmente en reubicación de servicios y expropiaciones, pues corren contrarreloj para tener lista la ampliación de la vía a tiempo.

"Existe un riesgo de que no se pueda cumplir con el proyecto en los 48 meses, y si el Exim Bank nos dice que no puede ampliar más (el contrato de préstamo), entonces Costa Rica se quedaría con un proyecto a medio palo sin el dinero para poder terminar porque el último desembolso sería a los 48 meses", indicó el ingeniero.

Con la orden de inicio, CHEC inició con la movilización de maquinaria a la zona para empezar con movimientos de tierra y corta de árboles en enero próximo.

Si empieza a correr el cronómetro a partir de inicios del 2018, tomando en cuenta los dos años y 10 meses estimados para la reconstrucción y ampliación de esta vía a Limón, la obra quedaría lista en octubre del 2020, dos meses antes de que el contrato de préstamo expire.

Sin embargo, hasta la fecha no han iniciado los procesos de expropiación de los 1.400 terrenos previstos en el diseño, y el traslado de servicios públicos apenas está siendo negociado con las instituciones respectivas.

Para contrarrestar estos atrasos, Solano señaló que la empresa china tiene la orden de iniciar en los sectores que no se ven afectados por estos inconvenientes. Así, el cronograma arranca primero en los 33 puentes que se deben remozar o hacer completamente nuevos para eliminar embudos en el trayecto.

"Yo podría perfectamente decirle a CHEC que voy a suspenderle por dos meses para avanzar en algunos temas, pero esos dos meses yo los pierdo en los 48 meses que tengo para el contrato de préstamo", insistió el gerente de la Unidad Ejecutora.

El ingeniero indicó que apelarán a la buena voluntad del banco, por lo que trabajarán para que la obra esté lo suficientemente avanzada, y en caso de que no quede lista antes del plazo, se pueda tomar en cuenta el avance para postergar el vencimiento.

Solano señaló que desconoce el motivo por el cual se plantearon estos términos en el acuerdo pues no estaba a cargo del proyecto cuando se dio a cabo esta negociación, no obstante, admitió que los tiempos son sumamente ajustados.

"Históricamente en Costa Rica hemos tenido problemas con este tema: a veces se hace diseño, pero no se tiene plata para expropiaciones y trasladar servicios. Es una manera de presionarnos a nosotros mismos y llevar los proyectos a cabo porque sino duramos toda la vida", confesó el funcionario.

El proyecto de ampliación de la Ruta 32 transformará la vía de dos a cuatro carriles. La obra incluye una barrera estilo Jersey en el centro, así como laterales metálicas. También se ampliarán los espaldones y se colocarán bahías de autobuses.

El contrato incluye la intervención de 33 puentes (para hacerlos nuevos o remozarlos), tres alcantarillas grandes, 11 retornos y 13 pasos sobre vía para acceso a comunidades. Además, habrá 26 kilómetros de ciclovías y otros 26 de calles marginales, así como 24 puentes peatonales.

La inversión en infraestructura contempla cinco intercambios principales en Río Frío, Guápiles, Siquirres, Terminal de Contenedores (TCM) y Moín.

Esta obra fue una de las convenidas en la Administración Solís Rivera (2014-2018) luego de que Costa Rica restableciera relaciones con China en el 2007. Dentro del acuerdo se estableció que debía ser una empresa de este último país la que llevara a cabo el proyecto.