Volkswagen admite que alteró software de control de emisiones en 11 millones de vehículos

Escándalo“La embarramos”, declaró el director ejecutivo de Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn

El escándalo Volkswagen cobró este martes dimensión planetaria, cuando la firma alemana confesó haber equipado 11 millones de coches en todo el mundo con un software destinado a manipular los resultados de los controles de polución.

"Nuevas investigaciones internas han demostrado que ese software se había instalado en otros vehículos diésel", indicó la firma, que desde el viernes lidia con las revelaciones de fraude en coches comercializados en Estados Unidos.

"La embarramos", declaró el director ejecutivo de Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn, al admitir este viernes que el grupo automotriz fue deshonesto en las pruebas de emisiones contaminantes.

Al mismo tiempo, trascendió este martes que el Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación penal contra la automotriz alemana Volkswagen, luego de que autoridades de ese país revelaran que 482 mil vehículos de las marcas Volkswagen y Audi, fabricados entre 2009 y 2015 y vendidos en ese mercado, estaban equipados con un programa informático que detectaba automáticamente los controles de contaminación con el objetivo de falsear los resultados.

Volkswagen suspendió desde entonces la venta de sus modelos diésel en el mercado norteamericano, lo que podría costarle unos 18.000 millones de dólares.

La espiral del escándalo llegaba igualmente a ámbitos políticos en europa. El gobierno alemán ordenó un control minucioso de todos los modelos de la marca Volkswagen.

Italia anunció la apertura de una investigación para determinar "si el mismo fraude cometido en Estados Unidos ha sido practicado en Europa". Y el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, pidió una investigación "a nivel europeo".

Pero la Comisión Europea consideró "prematuro" pronunciarse sobre "medidas de vigilancia inmediatas", recordando que la aprobación de las normas de emisiones contaminantes son de la incumbencia de las autoridades nacionales.

En Asia, el gobierno surcoreano convocó a los representantes de la firma.

El gigante alemán, con una plantilla de 590.000 operarios en todo el mundo, podría ser condenado a una multa de hasta $18.000 millones (16.000 millones de euros). A esa suma deben añadirse los costes del retiro de los vehículos manipulados y de las indemnizaciones de eventuales demandas públicas y privadas.

Según el diario Handelsblatt, el presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, tendrá que rendir cuentas de la situación en una reunión de una parte del Consejo de Vigilancia prevista para el miércoles.

En principio, el viernes próximo, Volkswagen tenía previsto prolongar el mandato de Winterkorn hasta finales de 2018, pero el escándalo pone todo en duda.

Volkswagen anunció además haber aprovisionado 6.500 millones de euros en el tercer trimestre del año para enfrentar las primeras consecuencias del caso, lo cual la llevará a "ajustar sus metas de beneficios de 2015".

Vídeos: AFP y Euronews