16 de cada 100 ticos se considera parte de una minoría étnica

Día de las Culturas​703.865 personas en Costa Rica no se cataloga blanca ni mesitza

El 16 por ciento de los habitantes de Costa Rica se considera parte de una minoría étnica.

Así se desprende de los datos más recientes sobre demografía nacional, presentes en el Censo Nacional de Población 2011, elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

La pregunta 10 de la encuesta le permitía a las personas censadas elegir su autoidentificación étnica entre: blancos o mestizos; negros; mulatos, o chinos. También dio la alternativo de escoger otro grupo étnico (el cual no se detalla) y de responder que no se siente parte de ninguno.

Esto, sumado a la pregunta número 7: “¿Se considera indígena?”, permitió hacer un mapa etnográfico del país.

Los resultados muestran que de las 4.301.712 de personas que viven en el país, el 84 por ciento (3.597.847) se considera blanco o mestizo, lo que quiere decir que se sienten afines con el legado cultural e histórico hispanoamericano, europeo o anglosajón.

El restantes 16 por ciento (703.865) se distribuyó en las otras categorías. Los mulatos –aquellos que reconocen principalmente en su identidad las raíces culturales de ascendencia africana y su diáspora, a partir de uno de sus progenitores– son el segundo grupo étnico con más representación: un 6,7 por ciento. En tercer lugar están los indígenas con un 2,4 por ciento, luego aparecen los negros, 1 por ciento, y los chino, 0,2 por ciento.

director del idespo, guillermo acuña

Guillermo Acuña, director del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA), manifestó que los datos evidencian que hay capas de diversidad que poco a poco se abren a la luz pública y que van más allá del color de piel de las personas

El mito de la “sociedad blanca” costarricense se empezó a construir en 1840 y no fue hasta 1980 cuando los cuestionamientos en su contra ganaron músculo y empezaron a dar los primeros golpes para tumbarlo.

Este año, la Constitución Política del país fue reformada en su artículo primero para oficializar al país como una “República democrática, libre, independiente, multiétnica y pluricultural”.

La prueba está en nuestros genes. Un estudio sobre genética de la Escuela de Biología y del Centro de Biología Celular y Molecular, ambas de la Universidad de Costa Rica (UCR), reveló en octubre del 2014 que la composición genética de los ticos es una mezcla de españoles (45 por ciento), indígenas (33 por ciento), negros (14,6 por ciento) y chinos (5,8 por ciento).

El origen del mito

¿La idea de la sociedad blanca tuvo algún fundamento? Costa Rica, tras la independencia de España, tenía poca población indígena y negra comparada con sus vecinos centroamericanos, principalmente en el Valle Central. Lo anterior se detalla en el libro Costarricense por dicha, del historiador Iván Molina.

Los extranjeros que visitaban Costa Rica se percataron de tal particularidad, y así se lo hicieron saber a los pobladores de la nación, quienes se aprovecharon de esa característica para diferenciarse del resto de la región y construir su identidad a partir de un sentimiento de superioridad. Así lo explica Molina.

historiador, ivan molina

El cambio

“La imagen de Costa Rica como una feliz arcadia tropical, blanca, pacífica, igualitaria… se fracturó decisivamente al calor de la crisis económica de 1980 y de los posteriores programas de ajuste estructural. Las luchas populares y las estrategias estatales de ataque a la miseria contribuyeron a visibilizar en la esfera pública a los sectores de más escasos recursos en cuanto a género, trasfondo familiar y en términos étnicos”, dice Costarricense por dicha.

Aunado al tema sociopolítico de ese contexto, surgieron voces de grupos de intelectuales y artistas pertenecientes a etnias discriminadas o situadas en regiones como Guanacaste y Limón, cuyas voces cuestionadoras al mito de la “sociedad blanca” retumbaron en todo el país: en los barrios, en la academia y en el Gobierno.

Tales agrupaciones han batallado para combatir la xenofobia y los estereotipos, y consideran que la declaración de Costa Rica como un país multiétnico y pluricultural es un paso gigante en una lucha que aún no acaba.