Los candidatos a la FIFA intentan seducir a los últimos indecisos de cara a elección de este viernes

Cuenta regresiva​Gianni Infantino y el jeque Salman se perfilan como grandes favoritos

A un día de las elecciones presidenciales de la FIFA, los candidatos vivieron un jueves cargado con visitas a los representantes de las federaciones nacionales, en un último intento de seducción antes de una votación que se presenta reñida, con Gianni Infantino y el jeque Salman como grandes favoritos.

Las visitas de los candidatos a los hoteles de las distintas confederaciones se vio acompañada por 'flashes' de fotógrafos y movimientos rápidos de reporteros intentando arrancar palabras a los protagonistas, a menudo sin gran éxito.

Donde los candidatos sí se explicaron con tranquilidad fue en la tribuna de invitados de las distintas reuniones, empezando por el Congreso extraordinario de la Concacaf, que abrió el baile a primera hora de la mañana.

"Lo más importante es esto (sosteniendo un balón con una mano). Hay que poner el fútbol en el centro de todo", defendió Infantino.

Salman prefirió recordar que ya pudo sofocar la crisis de corrupción que sacudía a la Confederación Asiática cuando él llegó a su presidencia en 2013.

"En los momentos de crisis hace falta gente sin mancha. Debemos hacer en el mundo lo que hicimos en Asia", defendió.

Donde los dos favoritos mantuvieron un duelo a distancia fue en uno de los puntos que les enfrenta, la cuestión del dinero que costaría cumplir las promesas electorales. El equipo de Salman cree que lo prometido por Infantino pondría en riesgo el futuro económico de la institución, algo que desde el campo del italo-suizo se niega.

"Antes de una elección hay promesas, pero es necesario que las promesas sean realistas. Hay que prometer únicamente lo que se puede cumplir", dijo Salman, afirmando que él no iba a "hipotecar el futuro de la FIFA" para ganar unas elecciones.

Infantino se defendió recordando el buen momento financiero de la UEFA, organización de la que es secretario general.

"No soy un político, soy una persona del fútbol. Si propongo algo es porque sé que es posible. En la UEFA hemos multiplicado las ganancias en plena crisis financiera. ¿Cómo es posible eso? Gracias al fútbol", subrayó.