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Creador canadiense del canopy pedirá indemnización por $84 millones tras ganar litigio por patente

Empresarios de canopys deberán pedir autorización a titular de la patente para poder operar

Una resolución judicial le abrió la posibilidad al creador de la patente del canopy tour, el norteamericano Darren Hreniuk, a reclamarle al Estado costarricense un monto de al menos $84 millones por daños y perjuicios debido al retiro arbitrario de la patente en el año 2004.

El Tribunal Contencioso Administrativo le dio la razón a Hreniuk y puso punto final al conflicto luego de que terceros hicieran gestiones de nulidad de la patente que fue otorgada en 1998 por parte del Registro de la Propiedad Industrial.

La sentencia le regresa la patente al inventor, con la cual tendrá el derecho exclusivo de la explotación comercial del Canopy en Costa Rica por todo el plazo concedido de la patente (20 años). El abogado del norteamericano, Jorge Marín, explicó que la resolución señala que el Estado costarricense deberá indemnizarlo con el pago por daños y perjuicios ocasionados del 2005 y a la fecha en que quedó en firme la resolución de casación, lo cual realizarán.

“No queremos un pleito ni vamos a cerrar los demás canopys, pero el autor tiene derecho de ver frutos de su invención porque para eso trabajó, y la ley protege ese invento por 20 años y el no lo ha podido hacer”, dijo.

Según el abogado, la cancelación ilegal de la patente impidió que el inventor pudiera explotar con exclusividad los canopys construidos por él, o que pudiera cobrar a canopys autorizados los montos por concepto de “royalty” establecido por el titular de la patente en $15 para turistas extranjeros y $10 para nacionales.

“De acuerdo con las cifras turísticas del ICT, por año cerca de 600 mil personas realizan canopy, solo contando los turistas que ingresan del aeropuerto, eso multiplicado por $15, y sumado que fueron 12 años donde se anuló la patente, da una fortuna, además se condenó al pago de intereses”, manifestó Marín.

Sin embargo, pese a la suma que pretende el canadiense, el monto final deberá ser calculado por los peritos durante la etapa de ejecución de sentencia.

Futuro del negocio

Según el abogado, los propietarios de los canopys que operan en el país deberán pedir autorización al titular de la patente para poder operar y acercarse al norteamericano, para llegar a un acuerdo de uso.

Marín detalló que el norteamericano no pretende realizar un cobro totalitario ni cerrar empresas que afecten a familias que subsisten de esta actividad turística. La alternativa que ofrece Hreniuk es que las compañías se adapten a una nueva tecnología como condición para autorizar el uso comercial del canopy.

“Les va a decir, podemos obviar el pago de “royalties”, pero el sistema de canopy de una sola línea es obsoleto, sustituyan ese sistema por uno de dos líneas que garantiza más seguridad para el usuario, se les dará capacitación, mantenimiento y lo requerido para actualizarse, y todos contentos”.

El abogado manifestó que el inventor se centrará en trabajar junto a los empresarios mediante una mayor especialización para que la actividad sea cada vez más atractiva para los turistas.

A partir del 1 de junio, Hreniuk daría un tiempo de 15 días hábiles para que los dueños y empresarios que tienen canopys le contacten y lleguen a un acuerdo.

Marín indicó que en caso de que los dueños no accedan a las negociaciones, se exponen a sanciones que van desde la cancelación de las páginas web donde se anuncien los canopys hasta el cierre judicial y administrativo de sus negocios, ya que estarían utilizando el invento sin autorización.

Para contactar a los encargados de la negociación, el norteamericano puso a disposición el correo electrónico [email protected] o el teléfono 8527-9975.

El representante legal sostuvo que sí gestionarán un proceso para el cierre de al menos seis empresas dedicadas a esta actividad debido a que han "desvirtuado" al inventor. Estos se ubican en las provincias de Guanacaste y Puntarenas, pero no dio detalles adicionales.

“Le dijeron a inventor que esa era una ocurrencia, que el canopy lo inventó Tarzán”, manifestó.