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Las cuestionadas piezas claves del "Presidente que no tiene amigos"

Melvin Jiménez salió de Presidencia, Víctor Morales renunció a la fracción del PAC mientras el director de la DIS, Mariano Figueres, se aferra al cargo, pese a presiones

El presidente de la República no tiene amigos.

La frase lanzada con vehemencia por el presidente Luis Guillermo Solís el pasado 4 de septiembre ante la comisión legislativa que investiga el caso del cemento chino pretendía convencer a todos de que el fuero que lo representa no debe ser susceptible a favoritismos.

Pero si el Presidente no tiene amigos, Luis Guillermo Solís sí, y ellos han sido cuestionados en diferentes circunstancias prácticamente desde el inicio de la administración.

El círculo es conocido. Se trata del exministro de la Presidencia, Melvin Jiménez, el diputado independiente (anteriormente oficialista) Víctor Morales y el director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), Mariano Figueres.

Al inicio de la administración cada uno por su lado se consagró dentro del círculo cercano de Solís, pero uno a uno fueron cayendo por diferentes circunstancias.

Para el analista política Francisco Barahona, esta selección de figuras cercanas al oído presidencial en lugar de ayudarlo lo impactó de manera negativa, ya que los tres han sido cuestionados de una u otra manera afectando en última instancia su imagen.

Peor error cometió el Gobernante cuando ante los diferentes señalamientos se dedicó a defenderlos.

"En la lógica política el Presidente debe ser cuidado, asesorado, salvado de errores en buena aproximación porque es jefe de Estado, pero el Presidente, en lugar de componer un equipo humano que lo ayudara, se ha dedicado a salvar gente, los ha defendido, los ha mantenido en sus cargos, entonces hay una falla exclusivamente del Presidente", externó el analista.

Por su parte, el historiador Vladimir de la Cruz indicó que Solís ha fallado en darle extrema confianza a estas tres personas pertenecientes a su círculo íntimo pues cualquier crítica termina golpeando su propia investidura.

Melvin Jiménez

El primero en ser blanco de la opinión pública fue Jiménez. Criticado por diputados del Congreso debido a la falta de comunicación con las diferentes bancadas, ante los constantes cuestionamientos, Solís siempre salió a defender al ministro.

Fue el 15 de abril del 2015 la inevitable la salida del obispo luterano luego de que trascendiera que un asesor suyo participó en la "socialización" de la llamada ley mordaza. Cuando el mismo Mandatario anunció la caída de uno de sus más allegados en el Gobierno señaló que pesaba sobre el jerarca un "enorme desgaste".

El exjerarca salió por la puerta de atrás luego de esta polémica y no se volvió a saber de él dentro de la escena política, al menos la pública, hasta su comparecencia el pasado 19 de octubre ante la comisión que investiga tráfico de influencias en el otorgamiento de créditos bancarios.

En ese foro, Jiménez rechazó que desde Casa Presidencial se gestara alguna acción para favorecer al empresario Juan Carlos Bolaños y que la reunión que tuvo con el importador de cemento chino fue a solicitud de éste para exponerle el negocio que venía gestando y las dificultades que tenía encima.

El exministro indicó que el enlace fue Víctor Morales Zapata, quien le dijo que había un grupo de congresistas a los que el apoderado de Sinocem previamente les había informado sobre los problemas que tenía para traer el producto originario de China.

En general, De la Cruz indicó que Jiménez no dio la talla frente a una responsabilidad que le confirió el Presidente debido a los enfrentamientos que tuvo con sectores empresariales y legislativos. Tampoco fue un vocero calificado como se espera de una persona que ostenta su cargo.

Víctor Morales

El autoproclamado intermediador entre el Congreso y Casa Presidencial le ha causado más de un dolor de cabeza a Solís, quien le confirió esa confianza, de acuerdo con Barahona.

Fue el propio Gobernante quien siendo candidato presidencial colocó a Morales Zapata en el tercer lugar de la papeleta del Partido Acción Ciudadana (PAC) por San José.

Ya siendo diputado se desempeñó desde un principio como representante de la voluntad del Presidente, pese a que él mismo ha negado que alguien hable en su nombre.

Para el historiador, Morales Zapata es el responsable del distanciamiento entre Solís y parte del PAC, específicamente el más cercano al fundador de la agrupación Ottón Solís Fallas.

Los roces de este último con el Presidente se han visto reflejados en los desencuentros con el amigo del Gobernante.

"Victor Morales ha hecho sentir que representa al partido en el gobierno y al gobierno en el partido más que el fundador del PAC", señaló De la Cruz.

Conforme fue avanzando la investigación del cemento en la comisión legislativa, todos los señalamientos recayeron sobre el congresista como una de las figuras que le abrió las puertas de Casa Presidencial a Bolaños.

Los ánimos llegaron a tal punto de ebullición que el presidente de la República le pidió a Morales que renunciara a su curul, sin embargo, este solo se limitó a dejar la fracción del PAC.

Su propia agrupación lo cuestionó por sus vínculos en el caso del cemento chino, convirtiéndose en un Déjà vu que se remonta a la campaña electoral de cara a los comicios del 2014 cuando cuestionaron la postulación del ahora diputado por actuaciones durante su dirigencia en el sector cooperativo.

Para De la Cruz, la petición del Presidente se trató de una invitación formal que desde un principio se sabía que no iba a surtir ningún efecto pues no está en manos del Mandatario destituir a miembros del Congreso.

"La invitación a renunciar fue canto a la luna que le hizo el presidente Solís a Morales porque no tiene más que un efecto publicitario", argumentó el historiador.

Fue así como el segundo amigo del Gobernante se retiró de su círculo cercano, al menos nuevamente ante la opinión pública.

Mariano Figueres

La última pata del banco, Figueres hasta el momento ha sido el único que ha resistido de pie la ráfaga de cuestionamientos en su contra contando con el cobijo del Presidente.

Al hermano rebelde de cuna liberacionista se le encomendó ni más ni menos que resguardar la seguridad del Mandatario y todo lo que lo rodea en el Ejecutivo. Ese nivel de confianza evidencia la cercanía que puede haber entre ambos.

De nuevo, fue en la comisión legislativa que investiga el caso del cemento chino donde los dardos más puntiagudos golpearon al director de la DIS.

Ante sus declaraciones frente a los diputados, el PAC solicitó este lunes su salida al señalar que incumplió con su deber "de proteger al Estado costarricense y al Presidente de la República, a pesar de los claros antecedentes sobre conductas inconvenientes, antiéticas, y probablemente ilegales de Juan Carlos Bolaños".

La agrupación indicó que las dudas existentes alrededor de su participación son suficientes para pensar que "auspició" las acciones que hizo el diputado Morales Zapata usando el nombre del Gobernante.

Figueres se quitó de encima los señalamientos y aseguró ante los diputados que desde Casa Presidencial no se gestó ninguna acción para favorecer al empresario del cemento chino.

Aunque aseguró que Morales es "embajador de Juan Carlos Bolaños", evitó señalarlo como mentiroso ante los cuestionamientos de otros miembros de los supremos poderes.

El director de la DIS estuvo presente durante una reunión con el Presidente y el empresario. En ese encuentro, este último se quejó de una serie de trabas que estaba teniendo en su negocio.

Pese al llamado del PAC, el funcionario se aferra a su cargo al señalar que no cometió ningún acto en contra del cumplimiento de sus deberes.

Sobre esta respuesta, Barahona dijo que el Gobierno falló al dejar en manos de este la respuesta a un cuestionamiento nacido desde la opinión pública, quitándose además de encima la posibilidad de rendir cuentas.

En general, los dos analistas consultados por este medio consideraron que los amigos del Presidente en lugar de ser un consejo han tenido aspectos negativos en la imagen del Mandatario.

"No diría que está mal asesorado, se ha rodeado de las personas que ha querido. El Presidente se sigue equivocando en el hecho de mantener a sus amigotes", sentenció Barahona.