Cuido de bosques es fuente de ingreso para 21 comunidades indígenas costarricenses

protección​Participan en el programa de Pago por Servicios Ambientales

Cuidar el bosque y sembrar árboles es desde 1997 una fuente de ingresos para la mayoría de comunidades indígenas del país.

El programa se llama Pago por Servicios Ambientales (PSA) y consiste en un reconocimiento económico -que otorga el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo)- de los servicios que los bosques brindan a la sociedad como protección a la biodiversidad, al recurso hídrico, al paisaje y su ayuda para mitigar los gases del efecto invernadero.

Aunque la iniciativa funciona a lo largo de Costa Rica, 21 de 24 comunidades indígenas se han involucrado activamente en el programa. Desde 1997, del millón de hectáreas que se han protegido bajo esta modalidad en todo el terrotorio nacional, los grupos indígenas estuvieron a cargo del 11 por ciento.

Con el paso de los años, la participación de los indígenas creció, ya que se pasó de proteger 1.118 hectáreas, en 1997, a 12.282 en 2013.

La mayoría de contratos son por protección de bosques, aunque también los hay por reforestación y siembra de árboles de manera individual.

DIRECTOR DE PAGO POR SERVICIOS AMBIENTALES, ÓSCAR SÁNCHEZ

Además, de acuerdo con el director de Pagos por Servicios Ambientales, Óscar Sánchez, el involucramiento de las mujeres en el cuidado de los árboles es muy alto en estos grupos.

El programa paga entre $64 y $80 por hectárea de bosque protegido anualmente, por un periodo de cinco años. Si son proyectos de reforestación, se giran $980 por hectárea cada cinco años y en los sistemas agroforestales, que consisten en sembrar árboles de manera individual, se paga $1,3 por árbol durante tres años.

Como en los territorios indígenas la tierra pertenece a toda la comunidad, los contratos de PSA se tramitan a través de cada asociación de desarrollo y ésta reparte los recursos entre los miembros según su participación.

Director de Pago por servicios ambientales, óscar Sánchez

Sánchez explicó que para la mayoría de estas comunidades, el programa es su principal fuente de ingresos, especialmente para los que viven en el Pacífico Central y Sur. Actualmente, Fonafifo trabaja por insertar en el programa a las comunidades de Zapatón, Matambú y los Malekus en la zona norte, con las cuales se completaría la totalidad de participación de indígenas en el programa.