Dentista que mató al león Cecil pagó ya una condena por caza furtiva en Estados Unidos

CazadorConsultorio dental de Walter Palmer permaneció cerrado este miércoles. Personas indignadas dejaron muñecos de peluche y flores en memoria de Cecil delante de la puerta

El dentista estadounidense que mató al querido león Cecil en Zimbabue es un coleccionista de trofeos de cacería que ya tiene en su palmarés una condena por caza furtiva en Estados Unidos.

Walter Palmer, de 55 años, se ufana de ser un purista del arco y flecha que ni siquiera lleva un arma de fuego como refuerzo cuando está tras una gran presa.

Es lo que dijo el propio Palmer, personaje de cierto renombre en el mundo de la cacería, en un artículo del New York Times sobre los buscadores de trofeos publicado en 2009.

En aquella ocasión contó al diario que aprendió a disparar a los cinco años y que ha matado a todos los 29 trofeos animales reconocidos por el grupo de cazadores de arco y flecha Pope and Young, menos uno.

Pero su popularidad mermó desde que el martes una ong local denunció la muerte, a manos de Palmer, de este león semidomesticado, tranquilo y majestuoso que era símbolo del parque nacional de Hwange.

Este miércoles dos zimbabuenses comparecen ante la justicia de su país acusados de caza furtiva por haber organizado el safari.

En 2006 en Estados Unidos, Palmer disparó ilegalmente a un oso negro fuera del área designada de cacería. Fue condenado por mentir a las autoridades federales sobre el lugar de la matanza y pasó un año en libertad condicional tras pagar una multa de $3.000.

Su botín incluye 43 animales, entre ellos un oso polar, un puma, un elefante y otro león africano, según los registros del club obtenidos por el diario Minneapolis Star Tribune.

Al parecer, el león Cecil fue atraído fuera de los límites del parque Hwange con una carnada y luego atacado con arco y flecha. Pero la flecha sólo lo hirió. Según la ONG Zimbabwe Conservation Task Force (ZCTF), pasaron 40 horas antes de que Palmer y su guía encontraran a su presa y le dieran el golpe final con un arma de fuego.

Según las autoridades de Zimbabue, Palmer pagó $50.000 a Theo Bronkhorst y Honest Ndlovu --los dos inculpados locales-- por esta expedición.

Pocas horas después de que se extendiera la noticia el martes, las redes sociales de Palmer estaban inundadas de ataques y amenazas. La cuenta de Facebook de su consulta dental --River Bluff Dental, en un suburbio de Minneapolis, Minnesota-- estaba cancelada y su página de internet sufría constantes cortes. Su consultorio dental permaneció cerrado incluso este miércoles.

Además, su cuenta de Twitter parecía haber sido hackeada: estaba llena de imágenes de las películas de "El rey león" y mensajes como "Ustedes en serio tienen que calmarse. Era sólo un león".

Para el miércoles por la mañana, una petición en línea que exige justicia para Cecil ya sumaba más de 400.000 firmas. Según mostraban medios locales, también se armó un improvisado altar en la salida del consultorio de Palmer, donde los críticos llevaban muñecos de peluche y flores en memoria de Cecil.

En un comunicado publicado el martes, Palmer lamentó la muerte del león, pero aseguró que había seguido las indicaciones de sus intermediarios y que había "confiado en la experiencia de los guías locales profesionales para cazar en el marco de la legalidad".

Sin embargo, a los críticos no les conmovió su disculpa. Muchos lo atacaron por practicar tan polémico deporte. Otros cuestionaron su sinceridad, dado que ya fue inculpado en el pasado por caza furtiva.

La población de leones en África, estimada actualmente en un nivel de entre 30.000 y 35.000 ejemplares, ha bajado un 30% en los últimos 20 años, según la organización ambientalista WWF. En el parque de Hwange viven cerca de 500.