Detienen a tres sospechosos por ataques con explosivos en metro de Chile

SospechososLos detenidos tiene entre 22 y 26 años y fueron trasladados a una comisaría de Santiago

Dos hombres y una mujer fueron detenidos la madrugada de este jueves como sospechosos de estar involucrados en los ataques con explosivos ocurridos hace diez días en el metro de Santiago, hechos catalogados como "terrorismo" por el gobierno chileno.

"Hemos recibido con satisfacción en esta madrugada la noticia de la detención de tres presuntos participantes en los actos terroristas de los últimos meses", declaró el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, en rueda de prensa.

"Este hecho representa un paso muy importante. Un trabajo mancomunado es el camino para aclarar los hechos y castigar con todo el peso de la ley a quienes resulten responsables", declaró, en tanto, la presidenta Michelle Bachelet.

Los tres sospechosos, jóvenes de entre 22 y 26 años, fueron trasladados a una comisaría de Santiago, indicó la Unidad de Comunicación de la Policía.

Según las investigaciones realizadas por la Policía y la Fiscalía de la capital chilena, estos jóvenes habrían tenido participación en la colocación del artefacto explosivo que estalló el 8 de septiembre pasado en un local de comidas de una estación de metro de Santiago, dejando 14 heridos.

El ataque es el peor de su tipo en los últimos 24 años en Chile y fue calificado por el gobierno como un acto terrorista.

Los tres arrestados también estarían vinculados a otra explosión ocurrida en julio pasado en un vagón del metro, pero que no dejó lesionados.

La Policía descubrió en la vivienda allanada rastros de pólvora en la ropa de los capturados, así como en herramientas para la elaboración de los artefactos, según divulgaron medios locales.

Más de un centenar de artefactos artesanales han estallado en los últimos cinco años en cajeros automáticos, bancos, gimnasios, embajadas y restaurantes del país, en actos reivindicados por grupos anarquistas, por los que sin embargo no ha habido condenados.

Los ataques han causado miedo en la población y una intensa investigación de parte de las autoridades chilenas, que han contado con la colaboración del FBI de Estados Unidos.