Donaciones de cabello producen pelucas para 250 ticas con cáncer

Iniciativa​Al menos diez personas regalan, por mes, una “trenza” a la Fundación Anna Ross

Al menos 250 mujeres y niñas con cáncer tuvieron acceso a una peluca de cabello natural, gracias a personas que donaron 21 centímetros de su cabellera a la Fundación Anna Ross.

Las 103 pelucas con las que cuenta el banco de esta fundación son confeccionadas por al menos 60 voluntarios que cada mes dedican su tiempo a estas labores.

La donación se entrega como una trenza o "cola" y estos voluntarios se encargan de clasificarlas según el tipo, color y largo. Una vez identificadas, las donaciones son entregadas a las dos únicas colaboradoras que arman las pelucas. Según la peluca que se vaya a confeccionar, se necesitan entre ocho y hasta quince colas. Hay 5.558 donaciones que esperan el financiamiento necesario para convertirse en peluca.

Hacer cada peluca tiene un costo -especial para la Fundación- de ¢150 mil. "No hemos encontrado una forma industrial de procesar el pelo, si no que se tejen a mano y los recursos son escasos", externó Victoria Ross, directora de la Fundación Anna Ross.

Esa organización es la única a nivel Latinoamericano que da este tipo de beneficio a sus pacientes. Ross agradece el gran apoyo de la población que decide regalar su cabello para la buena causa que nació hace cinco años, y que se "viralizó" en redes sociales hace dos. En 2013 se recibieron más de 7.000 donaciones, tanto nacionales como también provenientes desde Canadá, México y Honduras.

La representante explicó que por cada cola o trenza donada, la Fundación tiene la tarea de recaudar ¢10 mil para que se pueda confeccionar la peluca. Por ello es que la oferta para quienes las necesitan no es mayor, como sí lo son las donaciones que alcanzaron las 1.000 colas para octubre.

presidenta fundación anna ross, victoria ross

Pelo por pelo

Hace dos años y con tan solo 19 de edad, Raquel Maffio, una estudiante de electromecánica se convirtió, por convicción, en una de las dos principales proveedoras de una sonrisa para las mujeres con cáncer al confeccionar sus nuevas cabelleras. Su gran cantidad de solicitudes originó la microempresa "Pelucas y extensiones Afiel CR" con una colaboradora, Norma Orozco.

confeccionista de pelucas, raquel maffio

Según afirma, el hecho de saber que su trabajo, en el que tarda no menos de cuatro días y, a veces semanas, puede contribuir con el autoestima de las mujeres afectadas por el cáncer la motiva a seguir tejiendo pelo por pelo y hasta dándoles forma haciendo de estilista.

El beneficio en el autoestima de las beneficiarias lo afirma Ross. El préstamo, que es durante seis meses, representa un empujón a las pacientes y -según Ross les da una mejor calidad de vida para continuar con el difícil proceso de recuperación.

RESIDENTA FUNDACIÓN ANNA ROSS, VICTORIA ROSS

Para ser parte de las beneficiarias la mujer que requiera del préstamo de una peluca solo tiene que presentarse a la Fundación Anna Ross, enseñar su epicrisis (dictamen médico), y la cédula.

Si se quiere donar debe de ser una cola o trenza no menor a los 21 centímetros, tener el cabello limpio, seco.