EE.UU. construirá primer súperbombardero de largo alcance por $55.000 millones

Avión​Las características del nuevo aparato, que empezará a funcionar a mediados de la década de 2020, están por ahora rodeadas de un alto secreto

El grupo de defensa Northrop Grumman superó a Boeing y Lockheed Martin al ganar una multimillonaria licitación para construir un bombardero estadounidense de largo alcance, que en total podría ascender a $55.000 millones.

"Northrop Grumman, de Falls Church, Virginia, obtuvo el contrato para el Long Range Strike Bomber (Bombardero de Ataque de Largo Alcance)," dijo el Departamento de Defensa en un comunicado.

El avión, que puede transportar el arma nuclear, también es capaz de escapar a las defensas antiaéreas más sofisticadas y de transportar gran cantidad de bombas y misiles en largas distancias.

El "Long Range Strike Bomber" remplazará a los venerables B-52, que han participado en todos los conflictos desde la guerra de Vietnam, y también al B-1, ambos llegando al final de su vida útil.

Un consorcio de Boeing y Lockheed Martin también era candidato para construir el nuevo bombardero, que está previsto que entre en servicio a mediados de la década de 2020.

"Estoy encantado de anunciar que la Fuerza Aérea de Estados Unidos otorgó el contrato del bombardero de largo alcance al grupo Northrop Grumman", indicó Deborah Lee James, secretaria de la Fuerza Aérea, durante una conferencia de prensa. "Pensamos que nuestra decisión representa el mejor valor para nuestra nación", agregó.

Por su parte, el presidente de Northrop Grumman, Wes Bush, citado en un comunicado de la empresa, dijo que "la Fuerza Aérea tomó la mejor decisión para la seguridad de nuestro país".

El pedido refiere a un centenar de aparatos como máximo, que deberían estar en servicio a partir de mediados de la década de 2020.

"Esta decisión se basa en la aptitud, la reutilización, el costo accesible y la capacidad disuasoria que puede suministrar tal aparato si es correctamente concebido y equipado", señaló por su parte el secretario de Defensa, Ashton Carter.