Ejército de Nicaragua afirma tener "control absoluto" de su arsenal y se desmarca de represión de Ortega

distancia​Armada desmiente participación en actividades de orden público

El Ejército de Nicaragua afirmó este martes que tiene "control absoluto" de su arsenal y negó cualquier involucramiento en actos de represión a manifestantes en las protestas contra el presidente Daniel Ortega, que dejan unas 250 muertos en casi tres meses.

"Rechazamos el montaje de actos donde nunca hemos estado, las falsas informaciones e imágenes manipuladas que tienen como objetivo hacer creer el involucramiento de personal y armamento del Ejército de Nicaragua en actividades de orden público", señaló la institución en un comunicado.

Opositores, entre los que se cuentan exmilitares, han denunciado la supuesta presencia de miembros en los grupos armados ilegales que actúan con la Policía en la llamada "operación limpieza" para levantar los bloqueos de las vías colocados por manifestantes.

"Es totalmente falso", subrayó la institución castrense en la nota leída por su portavoz, coronel Manuel Guevara.

En las redes sociales circulan videos de personas armadas con fusiles AK-47, Dragunov, M-16 y hasta ametralladoras emplazadas sobre las camionetas en las que se desplazan esos grupos, hombres vestidos de civil y encapuchados.

"El Ejército reitera que tiene control absoluto de su personal, armamento y medios de todo tipo", agregó.

La fuerza armada fue emplazada este martes por la no gubernamental Hagamos Democracia a desarmar a grupos armados ilegales que andan "apertrechados con armas de uso exclusivo de las fuerzas militares".

La organización, una de las más críticas del gobierno, señaló en un espacio pagado en un diario local que la mayoría de las muertes durante las protestas fueron causadas "por armas de grueso calibre".

Las manifestaciones contra el Ejecutivo iniciaron el 18 de abril en repudio a una fallida reforma al sistema de pensiones, pero tras la represión se extendió a una demanda para la salida del poder el presidente Ortega.

Más de 250 personas han muertos, unas dos mil resultaron heridas y casi un millar fueron detenidas en medio de la violencia desatada desde hace casi tres meses.