Enfrentamientos entre policía húngara y refugiados eleva tensión en frontera con Serbia

migración​Entre lanzamientos de piedras y gases lacrimógenos, decenas de migrantes forzaron parte de la alambrada entre ambos países.

Belgrado protestó oficialmente el miércoles, después de que Hungría hiciera uso de gas lacrimógeno contra migrantes en territorio serbio, y anunció el envío de refuerzos policiales a su frontera común.

"He decidido enviar refuerzos policiales al punto fronterizo de Horgos para evitar nuevos altercados entre los migrantes y la policía húngara", anunció el ministro de Interior serbio, Nebojsa Stefanovic, en un comunicado.

Entre lanzamientos de piedras y gases lacrimógenos, decenas de migrantes bloqueados en Serbia forzaron el miércoles una parte de la alambrada tras haberse enfrentado con la policía húngara, el primer incidente de este tipo desde que Budapest cerró esta frontera.

Por otro lado, varios centenares de migrantes entraron en Croacia desde Serbia, esperando encontrar una nueva ruta hacia Europa occidental.

Los agentes antidisturbios húngaros se vieron desbordados al caer la tarde por los migrantes, que consiguieron arrancar una parte de la alambrada cerca del paso fronterizo de Röszke.

Las fuerzas del orden recularon unos cincuenta metros ante los migrantes, constataron periodistas de AFP.

Según el gobierno húngaro, veinte policías resultaron heridos en estos choques, en los que los efectivos respondieron a los lanzamientos de piedras con granadas de gases lacrimógenos y cañones de agua.

"¡Yala!" (¡Vamos!), gritaban los jóvenes migrantes lanzando pedazos de asfalto contra los policías, antes de adentrarse en territorio húngaro, con los ojos enrojecidos por el gas.

Se trata de los primeros incidentes de este tipo constatados desde que Budapest cerrara su frontera con Serbia en la noche del lunes.

Hungría, un país por el que han pasado más de 200.000 personas desde enero, decidió cerrar su frontera con Serbia levantando una alambrada que ha obligado a los migrantes a buscar otras vías de entrada en la UE.

Al tiempo, desde Turquía, centenares de sirios intentaban llegar a Grecia por tierra y así unirse al flujo de migrantes, de los que 500.000 ya han llegado a la UE este año, tras largos y peligrosos viajes por carretera o en endebles embarcaciones.

Según Zagreb, 350 refugiados fueron registrados por la tarde en Tovarnik. Croacia prevé acoger hasta 1.500 refugiados por día y espera que lleguen unos 4.000 refugiados en los próximos días.

Un tren con capacidad para mil pasajeros fue a buscar migrantes cerca de Tovarnik para llevarlos al centro de recepción de Zagreb.

El primer ministro croata, Zoran Milanovic, aseguró ante el Parlamento que Croacia estaba dispuesta a dirigir a los migrantes "hacia los destinos a los que desean acudir, Alemania y Escandinavia".