Escándalo por reventa de entradas causa despido de secretario general de la FIFA

destitución​Mano derecha de Joseph Blatter calificó acusaciones como “inventadas e intolerables”

El secretario general de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), Jérôme Valcke, mano derecha de Joseph Blatter, fue "cesado de sus funciones con efecto inmediato y hasta próximo aviso", anunció la instancia mundial este jueves en un comunicado.

"Se han puesto en conocimiento de la FIFA ciertas alegaciones acerca del Secretario General y la FIFA ha solicitado a la Comisión de Ética de la FIFA que inicie una investigación formal", añadió el breve texto de la Federación Internacional.

La prensa inglesa publicó este jueves la existencia de sospechas sobre el francés, secretario general de la FIFA desde 2007 y hombre de confianza de Joseph Blatter, en lo referente a un asunto de reventa en el mercado negro de buenas entradas del último Mundial de Brasil-2014.

A través de su abogado Barry Berke, del gabinete neoyorquino Kramer Levin, Valcke se defendió de las acusaciones.

"Jérôme Valcke niega categóricamente las acusaciones inventadas e intolerables formuladas por Benny Alon sobre la supuesta reventa de entradas para el último Mundial", afirmó Berke en un comunicado.

La FIFA, que elegirá un nuevo presidente el 26 de febrero en Zúrich, está sacudida desde finales de mayo por escándalos de corrupción, tras la imputación de 14 personas por la justicia estadounidense, nueve dirigentes del fútbol y cinco empresarios relacionados con el marketing deportivo.

Blatter fue reelegido el 29 de junio como presidente de la FIFA, para un quinto mandato hasta 2019, apenas dos días después de la detención de siete dirigentes del fútbol en Zúrich. El 2 de junio, sólo cuatro días más tarde, el suizo anunció su dimisión, aunque continuará en el cargo hasta la elección de sucesor en febrero del próximo año.

Valcke llegó a la FIFA en 2003 como director de marketing, pero fue despedido tres años más tarde tras un litigio entre dos patrocinadores, Visa y Mastercard, que costó 90 millones de dólares (unos 82 millones de euros) a la Federación Internacional. Pero Blatter no dejó caer definitivamente a Valcke, al que en 2007 'repescó' y ascendió al designarlo número 2 de la organización.

En ese cargo tuvo un papel muy protagonista en la vida de la FIFA en los últimos años y protagonizó varias polémicas, una muy comentada cuando, enfadado con los retrasos de los preparativos del Mundial-2014, dijo que los brasileños debían "darse una patada" en el trasero para acelerar el ritmo. Esas palabras provocaron una crisis entre Brasil y la FIFA, que Blatter tuvo que apagar pidiendo disculpas a la presidenta Dilma Rousseff.

Desde el Ministerio de Deportes brasileño no se quiso entrar este jueves en polémicas.