Estudio encargado por MINAE alertó por sobrepesca de camarones en Golfo de Nicoya desde 2013

Investigación ​El biólogo a cargo aseguró que ellos hicieron recomendaciones, pero que al final “no se hace nada”

El camarón blanco, el más sencillo para pescar, dejará de ser rentable en 2018 por la sobreexplotación que existe en la zona del Golfo de Nicoya. Pero no es el único. otras especies de la zona también se encuentran bajo una situación de sobrepesca que convierte el tema en un riesgo de sostenibilidad.

Estas fueron parte de las conclusiones que determinó un estudio realizado en 2013 por Jose Ángel Palacios, académico jubilado de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional (UNA), a solicitud de la agencia alemana GIZ y el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).

La investigación llega el nombre "Evaluación de las pesquerías en la zona media y externa del Golfo de Nicoya en Costa Rica".

Según el estudio en caso del camarón blanco la captura en 2012 ya era de tal magnitud que para 2018 la "actividad dejará de ser rentable".

Una situación similar ocurre con el camarón rosado, otra de las especies de la zona.

"No es que deje de existir, sino que no es rentable. El costo para salir a pescar es superior a la ganancia", mencionó Palacios.

"Cuando ya estamos en una sobrepesca la gente empieza a preocuparse", señaló. Sobrepesca significa que el crecimiento se calcula mayor de lo que la misma población puede reponer.

En ese momento Palacios explicaba que "la sostenibilidad es frágil ya que está en función de las condiciones ambientales y de la influencia del hombre a través de la pesca".

Esta es una situación que hoy en día es más crítica según el biólogo, quien explicó que el problema es que las poblaciones ya no son tan grandes y la recuperación es más lenta.

"Existen otras fuentes de mortalidad, la natural, la contaminación, competencia en la misma especie, que también influye", dijo Palacios en entrevista con AmeliaRueda.com.

Pese a la alerta lanzada por el estudio, el gobierno del presidente Luis Guillermo Solís ha tenido oídos sordos a esta situación, y en contrapelo a una decisión de la Sala IV también de 2013, decidió dar un nuevo impulso a la pesca de arrastre, práctica reconocida a nivel internacional por su elevado daño a la naturaleza.

En el estudio el biólogo jubilado hizo una serie de recomendaciones para disminuir el nivel de sobreexplotación de camarón, sin embargo al final "no se hace nada" por las autoridades, se quejó.

"INCOPESCA (Instituto Costarricense de Pesca y Acuacultura) es la que tiene que pelear por eso, pero sino hay una decisión del Gobierno que son los dictan las leyes para regular la pesca es difícil", mencionó.

Es por eso que la investigación denunciaba que para el Golfo de Nicoya "la actividad pesquera presenta signos de agotamiento en sus volúmenes de capturas debido al excesivo esfuerzo de pesca, artes de pesca ilegales y no respetar los periodos de vedas".

Dentro de las recomendaciones se establecían disminuir la cantidad de barcos que salían a pescar en un 48%, o que INCOPESCA vele porque cada uno cumpla con las reglas establecidas, como la red correcta, los sectores adecuados para pescar.