Expertos piden a México investigar nuevas pistas sobre 43 estudiantes desaparecidos

inspeccionesMisión de Comisión Interamericana de Derechos Humanos espera presentar conclusiones en setiembre

Los expertos enviados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a México por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa pidieron el lunes a la policía inspeccionar dos lugares donde las familias creen que habría pistas sobre el caso.

El psicólogo español Carlos Beristain, uno de los expertos, explicó que los familiares les dieron datos "muy concretos" sobre dos sitios presuntamente relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes en septiembre en Iguala, de quienes la Fiscalía cree que acabaron asesinados e incinerados por narcotraficantes.

Los padres, que exigen al gobierno que mantenga la búsqueda de los jóvenes, dieron las coordenadas geográficas exactas de uno de los lugares y, del segundo, expresaron sus sospechas de que "podría haber sido utilizado" en las desapariciones porque detectaron que el sitio sufrió algunos cambios, dijo Beristain en una rueda de prensa en la capital, sin dar más detalles de estos emplazamientos.

"Dimos las dos indicaciones al jefe de la Policía Federal para que sean analizados por la policía y para que ella dé una respuesta a los familiares sobre esos lugares", señaló el experto, quien precisó que el grupo de la CIDH no ha verificado la confiabilidad de los datos.

La misión de la CIDH, creada por acuerdo entre el Estado mexicano y los padres de los estudiantes, empezó a trabajar en el terreno en México en marzo y espera presentar sus conclusiones en septiembre, cuando se cumplirá un año de este brutal crimen que generó fuertes protestas contra el gobierno de Enrique Peña Nieto e indignación en la comunidad internacional.

En su reconstrucción del crimen, la Fiscalía General concluyó que los 43 estudiantes fueron primero atacados por policías de Iguala en acuerdo con miembros del cártel narcotraficante Guerreros Unidos por orden del entonces alcalde.

Posteriormente, los sicarios habrían asesinado a los jóvenes por sospechar que entre ellos había infiltrados de un grupo enemigo, los habrían incinerado y esparcido sus restos calcinados en un río, según la investigación de la Fiscalía, que ha sido puesta en duda por los padres de los jóvenes y organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

La comisión de la CIDH, que también tiene el mandato de analizar la investigación oficial, dijo en marzo que no tenía certeza de qué le sucedió a los jóvenes, aunque este lunes adelantó que ya entregó a la Fiscalía General "una serie de ideas" recabadas en el terreno.