Fernando Ulibarri: desde Miami, jazz tico con "denominación de origen"

Conciertos​El guitarrista se presenta con su cuarteto en Costa Rica la próxima semana

No es un vino, pero la música del costarricense Fernando Ulibarri podría degustarse como un buen tinto: sin prisa, saboreando la armonía del jazz que crea con sonidos mesurados, limpios y “gentilmente abstractos” –describió Mark S. Tucker en su reseña para Folk & Acoustic Music Exchange sobre las composiciones de Ulibarri.

Varias veces ha vuelto a esta tierra que lo vio nacer, pero desde hace cuatro años –según hace la cuenta- no tocaba en ningún escenario local.

En esta corta temporada de regreso viene con su cuarteto de jazz para ofrecer varios conciertos en El Sótano y Jazz Café en la capital, y en Emilio’s Café en Quepos, Puntarenas.

En entrevista con AmeliaRueda.com vía Skype, el guitarrista suena también gentil y discreto, como midiendo cada juicio pronunciado con rigurosidad. Como su música. Ulibarri tiene esa inusual combinación de decir lo que quiere decir sin ambages con una suave elegancia y un humor agudo.

Además, conserva un auténtico acento tico que prevalece después de 16 años de haber salido de Costa Rica rumbo a Boston, Massachusetts, para estudiar en el Berklee College of Music, de donde se graduó en el 2003.

Su marca personal tiene “denominación de origen” francamente tica, aunque se haya radicado en Miami y toque jazz.

Ulibarri hace música porque le gusta escuchar música. Así precisa cómo le nació la curiosidad por aprender a interpretar la guitarra.



Su género favorito era el duro y bullicioso rock (menciona a AC/DC), pero Pat Metheny y Scott Henderson, entre otros maestros del jazz, lo hicieron decantarse por esa música que le gusta a los músicos. Influyeron, entonces, estos dos virtuosos de la guitarra y, probablemente, su propio tempo y swing interno.

Músico y guitarrista, fernando ulibarri

Academia con ritmo de jazz

Siendo un muchacho, en Costa Rica, Ulibarri estudió guitarra clásica con Manfred Sauter, y en la Universidad Nacional (UNA) con Pablo Ortiz. A la vez, tomaba clases privadas y tocaba en grupos de rock, mientras escuchaba los conciertos de Fidel y Jaime Gamboa, Carlomagno Araya y el Sexteto de Jazz Latino, el pianista Chepe González y Jazz Garbo.

Complementaba su formación con clínicas de profesores estadounidenses que traía el Centro Cultural Costarricense Norteamericano.

Al terminar sus estudios en la lluviosa Boston, Ulibarri migró a la soleada Miami, en la Florida sureña, para juntarse con algunos amigos jazzeros costarricenses.

En la Universidad Internacional de la Florida (UIF) se graduó de máster en guitarra en jazz, en el 2005. Después empezó a dar clases en el Broward College como profesor asociado, hasta que lo nombraron director del programa de música y tecnología (Music Technology), en donde desarrolló un curriculum que se especializa en grabación, acústica, producción y la utilización de softwares Pro Tools, entre otros campos, y que actualmente se implementa para unos 250 estudiantes.

Transform, su primer álbum

“Desde el punto de vista del negocio grabar un CD es una embarcada”, afirma Ulibarri sin la menor duda. Aún así hace un año y medio produjo y mezcló su álbum de música original “Transform” con el cuarteto que lo ha venido acompañando en los últimos tiempos: el baterista John Yarling, el bajista Josh Allen y el pianista Jim Gasior.

La producción alcanzó el puesto número 45 de la lista Jazz Week en Estados Unidos. Esta especie de hit parade abarca los 50 álbumes más escuchados del género.

MÚSICO Y GUITARRISTA, FERNANDO ULIBARRI

"Transform" también fue nominado para el premio en la categoría de jazz de la Asociación de Compositores y Autores Musicales (ACAM) de Costa Rica, el año pasado.

“La música de este primer disco es más tranquila, meláncólica y el grupo en vivo le confiere matices con los solos de los instrumentos”, describe Ulibarri.

El repertorio de los conciertos que presentará en nuestro país está compuesto, precisamente, por piezas de “Transform”, así como del material que recopila para la producción del segundo CD intitulado “The Social Wasp”.

Miami vía Costa Rica

Aunque el mercado estadounidense de jazz se está reduciendo, el cuarteto de Ulibarri se presenta con regularidad hace 3 o 4 años. “Tristemente mi grupo no tiene tanto trabajo como para que estos ‘maes’ se dediquen solo a eso”, afirma el jazzista.

Esta realidad la palpan las dos ciudades, San José y Florida, en donde solamente suena una estación de jazz.

MÚSICO Y GUITARRISTA, FERNANDO ULIBARRI

Como ocurre localmente, los músicos profesionales colaboran con varios grupos en una diversidad contrastante de lugares (bodas, restaurantes, etc.) y dan clases.

Para Ulibarri, existe una diferencia demográfica que determina que en Miami haya más músicos y mentores y mayor acceso a música. Sin embargo, su valoración sobre el movimiento costarricense en general y jazzístico en particular es muy positivo.

El diagnóstico del músico es que, en la actualidad, en San José hay más oportunidades y un montón de gente joven con grupos. “Yo no estoy al tanto de nada pero sí de la música”, confiesa Ulibarri, pues la comunicación es más fácil y se puede subir la música a internet para compartirla.

El sentido de comunidad musical también lo percibe en nuestro país, con la limitante de ser muy pequeña, característica que puede ser buena o mala. En este sentido, en Miami hay más rotación de músicos y hay ocasión de tocar con gente de todo tipo, pues es una ciudad llena de migrantes.

“Pero siempre hacen falta la familia y los amigos”, expresa. Esta ausencia lo anima a decir que desea venir con más regularidad ya que siente que ha pasado mucho tiempo. “Es complicado por cuestiones de prespuesto, pero sí se puede hacer”.