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Fiscalía española presenta querellas por rebelión contra gobierno catalán cesado

​Madrid disolvió el parlamento regional, y removió al gobierno y la cúpula de la policía local

El fiscal general del Estado anunció este lunes una querella por "rebelión" y "sedición" entre otros delitos contra los miembros del gobierno catalán destituido, acusados de haber provocado una crisis institucional que llevó a la declaración de independencia de Cataluña.

"La querella contra los miembros del gobierno se ha interpuesto ante la Audiencia Nacional" en Madrid y también les acusa de "malversación de fondos y prevaricación", declaró el fiscal José Manuel Maza. La juez de turno decidirá en los próximos días si admite a trámite la querella. El delito de rebelión está penado en España con hasta 30 años de prisión.

Invocando el artículo 155 de la Constitución que le permite suspender la autonomía catalana, el jefe del Gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, adoptó una serie de medidas para tomar el control de ese territorio del noreste de España, que tiene un tamaño comparable al de Bélgica.

El presidente independentista catalán destituido el viernes por Madrid, Carles Puigdemont, había llamado el sábado a sus seguidores a oponerse pacíficamente a su implementación.

Oficialmente Puigdemont perdió sus poderes.

La independencia proclamada el viernes no fue reconocida por ningún Estado en el extranjero y el domingo fue impugnada en las calles de Barcelona por cientos de miles de manifestantes que defendieron la unidad de España.

Madrid además disolvió el parlamento regional y convocó a elecciones para el 21 de diciembre. La vicepresidente del gobierno español Soraya Saenz de Santamaría fue designada para gobernar Cataluña.

En una medida cargada de peso simbólico, se dio la orden de retirar la escolta a los dirigentes destituidos y de quitar los retratos de Puigdemont de las comisarías, indicó un portavoz de la policía catalana, cuya cúpula fue también cambiada.

Todos están ahora a la espera de saber cuál será la actitud de los 200.000 funcionarios que se supone pasarán a estar a las órdenes del poder madrileño.

El domingo, el vicepresidente catalán destituido Oriol Junqueras dijo que Puigdemont "es y seguirá siendo el presidente" catalán.

Interrogado acerca de la posibilidad de que Puigdemont intente aferrarse al poder, el ministro de Asuntos Exteriores Alfonso Dastis respondió: "no creemos que tenga los medios de dirigir un gobierno paralelo".

"Esperamos que la administración, los funcionarios de Cataluña respetarán las medidas adoptadas y que implementarán esas órdenes".

En Barcelona, la jornada del domingo estuvo marcada por una manifestación masiva de catalanes indignados por una declaratoria unilateral de independencia proclamada por 70 de 135 diputados catalanes.

Hubo según la policía 300.000 manifestantes, un millón según la prefectura, congregados al grito de "Puigdemont a la cárcel".

"Todos somos Cataluña" fue el eslógan de la marcha, convocada por la asociación Sociedad civil catalana, tras la que algunos grupos de radicales protagonizaron algunos incidentes violentos.

En la manifestación hubo una atmósfera de precampaña electoral: los tres principales partidos favorables a la unidad española -- Ciudadanos (liberal), el partido socialista catalán y el Partido Popular de Rajoy - ya invitaron a sus seguidores a acudir masivamente a las urnas el 21 de diciembre.

Queda por ver cuál será el posicionamiento de los partidos independentistas, que reúnen a sus direccioens este lunes, sobre si se presentan a estas elecciones regionales una vez ya han proclamado una república.