La desaparición de bosques se frenó en los últimos 25 años, según la ONU

naturaleza​La desaparición de los bosques ha descendido hasta un 50 por ciento a nivel mundial desde 1990

El planeta ha perdido 129 millones de hectáreas de bosques en 25 años, el equivalente de la superficie de Sudáfrica, pero el ritmo de desaparición se ha frenado claramente, una situación "muy alentadora" según la ONU, que presentó este lunes un informe al respecto.

"Incluso si a escala mundial sigue disminuyendo la extensión de los bosques (...) el índice de pérdida neta ha caído más del 50%" entre 1990 y 2015, revela un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La información surge del documento ¿Cómo cambian los bosques del planeta?, publicado este lunes al inaugurarse la 14ª edición del Congreso mundial de bosques, en Durban, Sudáfrica.

Pese a la ralentización, la superficie forestal en el mundo ha disminuido un 3,1 por ciento en 25 años, pasando de 4.128 millones de hectáreas en 1990 a 3.999 millones en 2015.

Las principales pérdidas se produjeron en los trópicos, particularmente en América del Sur y en África, aunque el índice de pérdidas ha bajado sustancialmente desde hace cinco años.

No obstante, las organizaciones de defensa del medio ambiente han atenuado el optimismo de la ONU. Es cierto que "se trata de una buena noticia desde cierto punto de vista", pero "seguimos teniendo niveles inaceptables de desaparición de bosques", indicó el director internacional de bosques de WWF, Rod Taylor.

Sin "una acción valiente y urgente", advierte Taylor, hasta 170 millones de hectáreas –las superficies sumadas de Alemania, Francia, España y Portugal– podrían desaparecer en los 20 próximos años.

Una reacción comparable fue la de Greenpeace, que considera que se han hecho "pocos progresos para cumplir las promesas de detener completamente la deforestación".

Además de proporcionar oxígeno, combustible y materiales de construcción, los árboles almacenan importantes cantidades de carbono que, al ser liberadas, contribuyen al calentamiento global.