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La OMS recomienda que la lactancia materna se prolongo hasta los dos años de vida.

Lactancia materna, el trabajo infravalorado de las madres en Costa Rica

​A pesar de que la recomendación de las autoridades de salud es que los bebés tomen lactancia materna exclusiva al menos hasta sus seis meses de vida, en el país la licencia por maternidad solo dura tres meses y los permisos de lactancia pocas veces son respetados a cabalidad

Hace casi dos años, Mary Jane (36) acababa de dar a luz a su hijo en un hospital público de San José. Su plan era tener un parto vaginal; sin embargo, luego de varias horas fue imposible y tuvo que ser preparada para una cesárea.

“Yo quería tener un parto vaginal porque pensaba que era lo mejor para recuperarme y sentía que era más sencillo. Lo intenté por demasiadas horas y no se logró. Entonces tuve que ir a cesárea. Cuando mi bebé nació apenas lo pude ver y luego me pasaron a otro salón para recuperarme porque entre el bombazo de la anestesia y el de las hormonas es un proceso bastante duro”, cuenta.

Durante el posparto, las mujeres se enfrentan a cambios hormonales muy abruptos, tanto la progesterona como el estrógeno bajan y es cuando se eleva la oxitocina y la prolactina que estimulan la producción de leche materna. Para Mary, este era otro de los temas fundamentales: darle a su hijo leche materna.

“Cuando una tiene una cesárea no le dan el bebé de inmediato como a las que tienen parto vaginal. Eso fue muy duro porque en medio de mi recuperación yo estaba preocupada por si bebé ya había comido o si se estaba muriendo de hambre. Por supuesto a él ya le habían dado fórmula”, explica.

Cuando finalmente a Mary la reúnen con su bebé, fue cuando inició la lucha para que el bebé quisiera mamar.

“Me costó muchísimo el acople del bebé con la teta, entonces tenía un montón de enfermeras que me ayudaban y yo ahí hasta que sudaba. Pero claro ahí hay de todo, unas muy amables que me ayudaban y se quedaban ahí conmigo hasta lograrlo y otras que me hacían sentir que era mi culpa que bebé no se pegara”, comenta Mary y recuerda un comentario preciso que la afectó mucho.

“Una enfermera o misceláneo, nunca supe exactamente, pasó y me dijo 'mamá dele comida a ese bebé' porque estaba llorando y eso me destrozó. Yo tenía horas de estar intentando, estaba adolorida y fuera de mí, por las hormonas, y me dicen eso, fue horrible a pesar de que no es la gran cosa pero me afectó”.

Cada mamá y cada bebé es un mundo por lo que muchas veces es un proceso que necesita individualizarse.

La enfermera pediátrica y especialista en lactancia materna, Marilyn Barrantes, explica que el proceso de posparto no es exclusivamente el dolor físico sino que también hay un dolor emocional por el que pasa la mamá a causa de las hormonas y de la emoción de conocer a la nueva criatura que lleva meses esperando.

“Realmente en el posparto, no solamente duele la herida si fue por cesárea o el piquete, como dicen, si fue por parto vaginal, no solamente los pezones, duelen las emociones y eso hay que tomarlo en cuenta para su acompañamiento”, explica Barrantes.

Desinformación y la falta apoyo en la lactancia materna

Según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), menos del 27% de bebés reciben su lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, que es el mínimo que recomiendan.

La terapeuta lingüística, Mariana Valverde, tomó la decisión de sacar una maestría en lactancia materna al ver la necesidad que presentaban las futuras madres por información sobre lactancia.

“La necesidad por información acerca de la lactancia es demasiada, sea como parte del proceso, entender que el dolor no es normal, una cosa son sensaciones y otra muy diferente que sea doloroso. Y la otra parte es la desinformación de los derechos de la madre en el caso de que trabaje”, señala la especialista.

Barrantes también coincide en que la falta de información es abundante y también agrega que a las mamás les falta mucho apoyo.

“La falta de apoyo que las mamás reciben, la falta de información, provoca que las madres decidan no continuar con la lactancia materna. Hay un estudio que dice que no es la falta de leche lo que frena la lactancia materna, es la falta de información”, comenta.

En el caso particular de Valverde, ella ha experimentado la lactancia recientemente, su bebita tiene pocos meses de nacida. Y a pesar de ser una experta en el tema, muchas veces todos los comentarios que recibe de amigos o familiares la han puesto a dudar.

“Son tantos los comentarios que hace la gente sobre el bebé de uno, que imaginate que yo que tengo estudios en el tema y que me dedico a esto, he dudado, no quiero imaginarme una madre con muy poca información. A raíz de esos comentarios he pensado muchas cosas que no son, como que mi leche no es suficiente para mi bebé. Por eso la pandemia también ha sido un beneficio, porque mamá y bebé reciben menos visitas y tienen más tiempo para crear ese vínculo y recibir menos esos comentarios”, comenta.

Tanto Valverde como Barrantes hacen una diferenciación entre las madres que desde un inicio deciden no dar lactancia materna de una manera informada, sabiendo todos los beneficios que tiene y entendiendo su importancia, a las que deciden no darle por temor a dolor u otros aspectos que se han normalizado pero que en realidad son el resultado de la desinformación.

“Si mamá quiere desde un inicio darle fórmula a bebé no hay ningún problema con que lo haga, siempre y cuando sea una decisión informada y consciente, no basada en mitos o experiencias ajenas. Cada mamá y cada bebé es un mundo y eso hay que tomarlo en cuenta”, explica Valverde.

El sistema como enemigo de la lactancia

Mary pasó tres días y dos noches en el hospital, al final decidieron darle la salida porque consideraron que en casa sería un ambiente mucho más tranquilo y en el cuál la lactancia sería más sencilla. De igual manera, en la CCSS le dieron una referencia para ir a una de las clínicas de lactancia para que estudiaran su caso de una manera individual. Para esto la institución cuenta con 21 unidades especializadas.

“Cuando me dieron la salida ya mi bebé estaba comiendo, a veces me costaba pero al menos lo lograba. Igual cuando llegué a mi casa fue otra cosa, me sentía cómoda no con gente pasando a cada rato. Además que era muy duro ver a otras mamás que en dos toques le estaban dando de comer a sus bebés y yo ahí batallando”, recuerda.

Barrantes dice que “la lactancia es tan natural como aprender a correr, pero no como respirar. Desde que nacemos sabemos respirar, pero para correr tenemos que gatear, luego caminar y ya después correr”.

“La lactancia materna es un proceso precioso, eso sí yo nunca romantizo el primer mes de lactancia porque es el más duro. Estamos llenas de dudas, aprendiendo, conociéndonos, conociendo a bebé, es un proceso de acoplarse, nunca es fácil. Pero las mamás tienen que estar seguras de ellas, tienen todo para ser más que suficientes para sus bebés”, agrega Barrantes.

Pero el proceso de la lactancia no termina ahí, cuando mamá y bebé van a casa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda extender la lactancia materna hasta los dos años de edad de las niñas y niños. Sin embargo, este es un proceso que se complica cuando la madre trabaja. Hay patronos que no respetan los derechos de la madre lactante y las mujeres terminan luchando para que su productividad sea la misma que cuando no tenían a sus bebés.

La OMS recomienda matar la lactancia materna hasta los 2 años de edad.

“Realmente seguimos siendo muy productivas, estamos trabajando por el futuro del país, por los adultos del mañana, a la vez darles de mamar es medicina preventiva. Entonces, hace falta un apoyo también del Gobierno ¿Cuánto es el periodo de prueba en un trabajo? Más o menos tres meses, igual es con la lactancia a los tres meses apenas nos estamos acomodando al tema de la lactancia y nos separan de bebé”, argumenta Barrantes.

Valverde define la lactancia como algo más que alimento y de ahí la importancia de sostenerla lo más que se pueda. “Es mucho más que alimento, es consuelo, es simbiosis, es calor”.

En el caso de Mary, ella tomó la decisión de formar un banco de leche desde antes y de continuar sacándose leche en la oficina, situación que se le facilitaba porque en su trabajo contaban con una sala de lactancia “bastante decente”.

“El sistema está hecho para que las mamás dejen de darle de mamar a sus bebés después de los tres meses, hay que entender, usted hizo un bebé y depende de usted. Es una tarea sumamente complicada y eso que yo tenía todo un equipo de apoyo, no me puedo quejar. Pero igual era complicado. Si no fuera por la pandemia, le habría dejado de dar de mamar a mi hijo mucho antes, el teletrabajo me facilitó demasiado las cosas, ya no tenía que andar con la loncherita ahí toda preocupada porque no se pusiera mala la leche que me saqué sabiendo que mi hijo la necesitaba para alimentarse”, cuenta Mary.

Un caso similar pasó con varias de las pacientes de Barrantes, “He tenido pacientes que su interés no era prolongar tanto la lactancia pero a raíz de la pandemia y el teletrabajo han tenido la oportunidad de continuar amamantando”.

Actualmente, las mujeres cuentan con tres meses de licencia por maternidad a partir del parto, y luego, si son madres lactantes, cuentan con una hora de lactancia al día y además de esta hora, el derecho de 15 minutos cada tres horas para que se extraigan leche.

“La extracción de leche es una necesidad fisiológica, las mamas se van llenando y si no se extrae pesa y puede haber derrames”, explica Valverde.

La CCSS es una de las principales promotoras de la lactancia materna.

Para Mary, su experiencia en la lactancia materna le demostró lo fuerte y capaz que podía llegar a ser, pero es consciente que fue un logro gracias a que ella fue persistente en su deseo y se rodeó de personas que la apoyaran.

“Yo estoy muy agradecida de haber podido dar de mamar. Fue la experiencia más retadora y difícil pero a la vez lo más satisfactorio y de los momentos más lindos con mi hijo. Ahí es donde una se da cuenta que es poderosa y que lo logró. Pero necesitamos un sistema que nos apoye porque después cuando entramos a trabajar nos privamos de sueño y otras cosas para poder tener el mismo rendimiento de antes, y por obvias razones eso es casi imposible”.