Las poblaciones de animales marinos se han reducido a la mitad en 40 años

Ecología​Un 89% de las reservas del Mediterráneo, una de las zonas de pesca más antiguas del mundo, está agotado

Las poblaciones de animales marinos (mamíferos, aves, reptiles y peces) se han reducido a la mitad desde los años 1970 como resultado de la pesca excesiva, la contaminación y el cambio climático, advirtió esta semana la ONG WWF.

"En el origen de estas tendencias está la acción del hombre: de la pesca excesiva y las industrias extractivas hasta la ordenación del litoral y la contaminación", denuncia la organización medioambiental con sede en Suiza en un nuevo informe.

(En 1989, el buque petrolero Exxon Valdez derramó millones de litros de crudo en Alaska)
	

Además el apetito del hombre por el pescado no deja de aumentar: a escala mundial el consumo medio por habitante ha pasado de 9,9 kg en los años 1960, a 19,2 kg en 2012.

El índice Planeta Vivo de WWF, que mide la población de animales marinos, registró un descenso del 49% entre 1970 y 2012.

Algunas especies de peces han disminuido casi un 75%, advierte la ONG, que basa sus conclusiones en el análisis de 5.829 poblaciones de 1.234 especies distintas.

Arrecifes coralinos en peligro

Los expertos también advierten que los arrecifes de coral y praderas marinas podrían desaparecer del planeta para el año 2050 como resultado del calentamiento global.

La pérdida de los arrecifes de coral sería una "extinción catastrófica de consecuencias dramáticas en las comunidades", advierte WWF, que recuerda que más del 25% de todas las especies marinas viven en esos arrecifes que cerca de 850 millones de personas se benefician de ellos.

"Colectivamente estamos llevando al océano al borde del precipicio", subrayó el director general de WWF, Marco Lambertini, en el prefacio del informe.

"En una sola generación, la actividad humana ha dañado gravemente el océano, capturando peces más rápido de lo que pueden reproducirse, mientras se destruyen sus zonas de alimentación", asegura y subraya que el colapso de los ecosistemas oceánicos podría desencadenar "un declive económico serio".

El informe de WWF destaca que las especies esenciales para la pesca comercial y la subsistencia son las que sufren un declive más agudo. Es el caso de la familia que engloba a peces tan apreciados como el atún, la caballa y el bonito, cuya población ha retrocedido un 74%.