Oficialismo francés sufre nueva derrota electoral a dos años de elecciones presidenciales

Elecciones​Al perder cerca de la mitad de los 61 departamentos que administraba junto con sus aliados, el Partido Socialista sufrió el domingo el cuarto revés electoral en un año

La severa derrota de la izquierda en el poder en Francia en los comicios locales del domingo es una señal de alarma para el presidente François Hollande, que corre el riesgo de ser eliminado frente a la derecha y la extrema derecha en la primera vuelta de la presidencial, si no logra aglutinar sus fuerzas.

En la derecha, el expresidente Nicolás Sarkozy, líder del partido UMP, gritó victoria, pero muchos observadores señalan que su resultado se debe más al rechazo de la política del ejecutivo socialista que a un apoyo claro a su proyecto político, aún poco preciso.

Al perder cerca de la mitad de los 61 (sobre un total de 101) departamentos que administraba junto con sus aliados, el Partido Socialista sufrió el domingo el cuarto revés electoral en un año, después de las municipales, las europeas y las senatoriales de 2014.

Esta "bofetada", como la calificó el lunes el diario popular Le Parisien, es la más fuerte recibida por la izquierda en comicios departamentales desde hace un cuarto de siglo, en 1992.

"Sin victoria, aunque sea parcial, frente al desempleo, la izquierda será inevitablemente expulsada del poder" en 2017, resumió el diario Libération (izquierda), estimando que el gobierno debe también "reconciliarse" con su electorado.

La derrota fue tanto más ruda para Hollande cuanto el departamento de Corrèze, su bastión, así como el del primer ministro Manuel Valls, el Essonne, figuran entre los 28 departamentos conquistados por la oposición.