Trejos Fernández, el presidente con el discurso más largo en la historia de los 1º de mayo

El más largoDada la extensión, leyó un resumen ante los congresistas y entregó el texto original impreso a diputados y ministros

El viernes primero de mayo de 1970 fue inusual. Los diputados, ministros y miembros del cuerpo diplomático presentes en la Asamblea Legislativa escucharon un resumen en lugar del texto completo del último discurso de rendición de cuentas del 35° presidente de la República, José Joaquín Trejos Fernández (1966-1970).

La alocución original de 43.700 palabras, contenidas en al menos 47 páginas, era tan extensa que el presidente Trejos, quien había llegado al Ejecutivo por un estrecho margen de 4.220 votos sobre su contrincante político, el verdiblanco Daniel Oduber Quirós, optó por una síntesis y entregó la versión íntegra impresa, como lo exige la ley, a diputados, ministros y representantes del cuerpo diplomático.

En el periódico La Nación fue necesario dividir el discurso en dos partes, publicado en igual número de ediciones consecutivas, a fin de compartirlo con sus lectores.

Foto: Archivo Web de La Nación

Nunca antes y tampoco después, se ha redactado un discurso que supere esta longitud. Es éste el discurso más largo en la historia patria de los primeros de mayo.

Trejos Fernández encabeza así la lista de alocuciones más extensas ante el plenario legislativo en la mencionada fecha, seguido por Rodrigo Carazo Odio el primero de mayo de 1980 y en Alfredo González Flores en 1916.

La comparación se desprende de un análisis elaborado por AmeliaRueda.com de los informes presidenciales correspondientes al Día del Trabajador de los mandatarios que dirigieron el Poder Ejecutivo entre 1864 (Jesús Jiménez Zamora) y el 2014 (Laura Chinchilla Miranda).

Este estudio se basa en los textos originales recopilados por la investigadora y profesora de la Universidad de Costa Rica, la doctora Carla Victoria Jara Murillo. Todos los discursos tienen idéntico formato (interlineado simple y letra de 10 puntos ) y excluyen cambios que los mandatarios pudieran haber introducido durante la lectura del documento.

Cuentas pormenorizadas

Matemático y economista, el profesor Trejos Fernández llegó a la silla presidencial sin experiencia ni antecedentes políticos, producto de una alianza de los partidos Unión Nacional y Republicano Nacional.


Su última rendición de cuentas, la más extensa en la historia nacional, es una memoria que plasma logros, da sugerencias y evidencia las situaciones adversas que su administración heredó y afrontó: una crisis fiscal de 10 años por el exponencial crecimiento de la población; una Asamblea Legislativa en contra (la oposición, el Partido Liberación Nacional, tenía la mayoría parlamentaria); huelgas de educadores, el gigantesco movimiento estudiantil enfrentado a un contrato estatal con Aluminium Company of America (Alcoa) para la explotación de bauxita en la zona sur, y desórdenes de trabajadores bananeros en Limón.

Al estar tan próximo a finalizar el mandato que el pueblo me dio en aquellas elecciones, puedo confesar que en más de una ocasión pensé que jamás podría cumplir parte sustancial alguna de lo que consideraba conveniente para el adelanto del país y el mayor bienestar de nuestro pueblo”, escribió Trejos, quien falleció en febrero de 2010.

El discurso, que equivale en extensión a 19 de los 52 capítulos de la primera parte de la novela española “Don Quijote de la Mancha”, estuvo divido en tres secciones: el estado político de la República, asuntos de la administración y recomendaciones para la buena marcha del gobierno y el progreso de la nación.

Recibieron especial atención las reformas constitucionales que impulsó, en particular el establecimiento de la no reelección presidencial, la cual se mantuvo vigente durante 34 años, entre 1969 y 2003.

Es importante considerar los beneficios que el país puede obtener al elevar a la primera Magistratura a ciudadanos cuyos actos ya no puedan juzgarse como realizados con miras a su triunfo en unas posibles futuras elecciones, sino que estén dirigidos exclusivamente hacia el mayor bien del país, como es dable suponer que ocurra al no tener posibilidad de reelección”, indicó aquel viernes de mayo.


En una Costa Rica de 1.700.000 habitantes, Trejos destacó en aquel discurso, entre otros logros, la fundación del Banco Popular de Ahorro y Préstamo; la ley de creación de la Escuela Normal Superior; el crecimiento continuo del Producto Interno Bruto (osciló entre 7,4 y 10,4 por ciento en el cuatrienio que gobernó); el incremento de 72 por ciento en las exportaciones, el cual calificó de “impresionante”; el asfaltado de la carretera interamericana y la construcción de “La Rústica”, como se conoció el primer paso vial entre Siquirres y Limón; la creación de cuatro nuevos cantones para contribuir al desarrollo de la zona norte del país, y una de las más impopulares medidas de su administración, la aprobación de la Ley del Impuesto de Ventas, que hizo posible el tan esperado equilibrio fiscal.

Para una población que hoy en día combina en sus expresiones verbales y escritas el vos, el tú y el usted, la segunda persona plural –vosotros- que utilizó Trejos hace 46 años podría resultar arcaica, y más parecida al lenguaje empleado por Miguel de Cervantes Saavedra para Don Quijote.

Os pido vuestra venia para explicaros que muchos de los datos que he de daros tienen comparaciones, frecuentemente referidas a años u otros lapsos anteriores, que abarcan administraciones que precedieron a la que ahora está próxima a finalizar”, se lee en el texto.

Conocido cariñosamente como “Cielito lindo” por el lunar en su mejilla derecha, pasó a ser llamado, también, el “Presidente de las manos limpias”, en reconocimiento a su honradez, la austeridad y transparencia de su gobierno.

Despidiéndose de su mandato, Trejos apeló en su última rendición de cuentas directamente a los diputados electos para el período 1970-1974.

Deseo, desde lo más hondo de mi ser, que Dios ilumine vuestras mentes y os depare el don de percibir el bien común cada vez que tengáis que tomar una decisión en vuestra calidad de representantes del pueblo. Todo para el mayor bien de Costa Rica”, sentenció.

Carazo: bondadoso con la retórica

Diez años después del discurso más extenso, sobrevino el segundo más largo. En esta oportunidad leído de principio a fin a los diputados de la Asamblea Legislativa, tuvo una duración de aproximadamente seis horas, según relatan asesores legislativos de la época.

El texto data del primero de mayo de 1980, y corresponde al 38° presidente de la República, Rodrigo Carazo Odio.



El mandatario de la Coalición Unidad era proclive a largas alocuciones, recuerda Humberto Morales, actual colaborador de la diputada del PLN, Sandra Piszk, con más de 60 años de asesorar a diputados en la Asamblea Legislativa, quien fue testigo de aquella comparecencia.

humberto morales, asesor legislativo

“Carazo es el presidente que más hablaba”, precisa Morales. “Claro, todo el cuerpo diplomático se durmió o se fueron algunos. Es más, ese año la comida que se había traído se perdió … Hubo que botarla”

Fue un discurso de 36.414 palabras y 40 páginas, siete menos que las entregadas por Trejos Fernández.



Aunque el discurso más extenso registrado en la historia pertenece al ex presidente Trejos Fernández, Carazo Odio tendió a presentar –en promedio- las alocuciones más extensas. En 1990 se quejó de que la prensa no publicara íntegramente sus discursos: tan extensos, que los periodistas debían resumirlos.

Durante tres años la prensa de este país no publicó mis discursos como Presidente de la República” reclamó Carazo en una conferencia.

“Cuando la prensa los publicaba, los sintetizaba en forma tal que en los resúmenes no se decía lo que yo decía, sino que se decía lo que ellos querían” señalaba.