Recogiendo basura y pintando escuelas: así esperan los cubanos la salida a la crisis migratoria

#BuenasNoticias​Isleños también colaboran en la preparación de alimentos y el aseo de los albergues

A la espera de poder continuar su camino hacia los Estados Unidos, un grupo de cubanos no se queda de brazos cruzados y se unen a diferentes labores de voluntariado en las comunidades que los albergan.

Los isleños contribuyen de distintas maneras: pintando centros educativos, recogiendo basura y arreglando desperfectos en los sitios a donde se hospedan.

Ministro de Desarrollo Humano, Carlos Alvarado

El ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social, Carlos Alvarado, comentó que son los propios migrantes los que se acercan a preguntar a las autoridades en qué pueden ayudar.

El jerarca indicó que no solo se quedan en los albergues, también buscan qué hacer en delegaciones, parques y otros lugares públicos.

La principal labor en la que participan es en la recolección de basura. Estos isleños han participado en jornadas de eliminación de criaderos del dengue organizados por el Ministerio de Salud.

A lo interno de los albergues también hay participación de los isleños. Tal es el caso del chef cubano Jorge Luis Pérez, quien está a cargo de la alimentación de 350 compatriotas en el sitio donde se queda en La Cruz de Guanacaste.

Pérez indicó que su colaboración es una manera de agradecer a las comunidades por la hospitalidad que les han dado desde que arribaron a territorio costarricense.

Cubano albergado en La cRUZ Jorge Pérez

Alvarado explicó que este voluntariado ayuda a los cubanos a despejar sus mentes mientras aguardan por una solución diplomática a la crisis migratoria que enfrentan.

El país mantiene habilitados unos 25 albergues en Guatuso, La Cruz, Liberia, San Ramón y cantones de la zona sur del país.

Escuelas, salones comunales y centros pastorales sirven de refugio para las más de 4 mil personas que se quedan en estos sitios.

El último corte de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) determinó que para la atención de los cubanos se ha desembolsado ¢137,5 millones. A esta cifra hay que sumar la labor que realizan otras instituciones públicas.

Las autoridades sostienen que este gasto no supone un déficit en el presupuesto para la atención de una emergencia en el país.