El "sí" contra el gobierno griego gana terreno a dos días del referéndum

deuda​Gobierno griego apoya el “no” para tener mejores condiciones para negociar pago de deuda

El "sí" en el referéndum griego, es decir la aceptación de las condiciones de los acreedores, supera levemente al "no" apoyado por el gobierno, según un sondeo publicado este viernes tras cinco días de control de capitales y cierre de bancos.

Un 44,8 por ciento de los griegos votaría "sí" y un 43,4 por ciento optaría por el "no", según una encuesta realizada por el Instituto Alco entre el 30 de junio y el 1 de julio, después de la entrada en vigencia de limitaciones para retirar efectivo.

Es la primera vez que el "sí" supera en un sondeo a la opción que defiende el gobierno de izquierda de Alexis Tsipras. Ello se produce a dos días del referéndum que convocó en la noche del viernes para que los griegos decidan si aceptan las condiciones impuestas por los acreedores.

Sin embargo, el sondeo tiene un margen de error de más o menos 3,1 puntos, por lo que los resultados son inciertos.

El resultado del referéndum parece crucial, ya que numerosos líderes de la Unión Europea consideran que un "no" abriría las puertas a una salida de Grecia del grupo de 19 países miembros de la Eurozona.

En cambio, Tsipras argumenta que el "no" reforzará la capacidad negociadora de Grecia ante sus acreedores, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea, con los que lleva cinco meses de infructuosas negociaciones para obtener liquidez a cambio de las reformas que exigen.

El sondeo también revela que un 74 por ciento de los griegos quiere permanecer en la zona euro, mientras que un 15 por ciento quiere volver a la moneda nacional.

El 43% de los encuestados opina que el referéndum está estrictamente relacionado con las condiciones impuestas por el rescate, como plantea el gobierno, y otro 43% considera sin embargo que puede interpretarse como una consulta sobre su permanencia en el euro.

Cambio de voto

Algunos griegos, que inicialmente iban a apoyar la posición de Tsipras, han pasado al campo del "sí" tras haber sufrido en estos días el control de capitales y la limitación de retirar de los cajeros fijada en 60 euros por día.

"Iba a votar 'no' porque creo que el pueblo griego es tratado con desprecio. Pero Tsipras ha empeorado la situación, y por su culpa los bancos están cerrados" afirma Suzanna Alizoti, empleada en una tienda de Atenas.

Por otra parte, el Consejo de Estado, la más alta jurisdicción administrativa del país, dictaminará este viernes la legalidad de la convocatoria, a raíz de un recurso presentado el miércoles por dos particulares.

Por la tarde, los partidarios del "sí" y del "no" celebrarán sendas manifestaciones rivales en el centro de Atenas, tras las que ya efectuaron durante la semana.

En caso de victoria del "no" este domingo, el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, declaró estar decidido a dejar su cargo, y dio a entender que el gobierno podría dimitir.

Sin embargo, Tsipras ha sido más ambiguo, y afirmó el jueves por la noche ante la televisión que "respetará" la decisión del pueblo griego y que se "pondrá en marcha el procedimiento previsto en la Constitución".

El pasado martes, Grecia entró en default con el FMI al no poder hacer frente a un vencimiento de unos 1.500 millones de euros (1.700 millones de dólares) con esta institución. El mismo día expiró el plan europeo de asistencia financiera al país, ya que a falta de acuerdo, sus socios decidieron no prolongarlo.

Según un informe el jueves del FMI Grecia necesitará una nueva ayuda de 36.000 millones de euros en los tres próximos años. El Fondo recortó además drásticamente a la baja su perspectiva de crecimiento para Grecia este año, del 2,5% que esperaba en abril a 0%.

Unas perspectivas que "le dan toda la razón al gobierno griego" a propósito de la deuda, que quiere reestructurar para que la economía sea "viable", respondió el portavoz del ejecutivo Gabriel Sakellaridis.