Avión solar se prepara para la complicada misión de cruzar el océano Pacífico

Riesgo​Condiciones meteorológicas son el mayor desafío para el viaje sobre el Pacífico del ‘Solar Impulse’, avión que funciona con energía solar.

El Solar Impulse 2, piloteado por el suizo André Borschberg, deberá soportar condiciones extremas mientras cruza el océano Pacífico en una misión de cinco días y cinco noches avanzando con la luz del sol como único combustible.

Cada día volará a 8.534 metros con temperaturas que oscilarán alrededor de los 55 grados en la cabina de este avión solar, despresurizado y sin calefacción.

En el vuelo desde Nankín, en China, hasta la isla estadounidense de Hawai, a lo largo de 8.500 kilómetros, el experimentado aviador solo podrá descansar haciendo breves siestas (su asiento se reclina como una cama), ya que el piloto automático debe ser comprobado con bastante frecuencia.

El SI2, que salió de Abu Dabi el 9 de marzo, pretende recorrer en total 35.000 kilómetros únicamente con energía solar. Esta vuelta al mundo llevará cinco meses, de los que 25 días son de vuelo efectivo, antes de regresar al lugar de salida a finales de junio o principios de julio.

Las alas del Solar Impulse, más largas que las de un Boeing 747, están cubiertas con células solares que generan electricidad para impulsar al avión y tienen baterías de litio para que sus cuatro motores puedan funcionar durante la noche.

Este viaje, que espera para arrancar a que las condiciones atmosféricas sean propicias, es el tramo más largo y complejo de una expedición de 12 etapas para completar la vuelta al mundo.

Si fracasa, implicaría una caída en pleno océano a centenares de kilómetros de cualquier equipo de salvamento, ya que ningún barco puede seguir al avión lo suficientemente rápido, incluso si la velocidad máxima del Solar Impulse (140 kilómetros por hora) es mucho más lenta que la de cualquier aparato convencional.

Si tiene éxito, será el vuelo más largo jamás realizado con un aparato propulsado por energía solar.