La terapia no es para cambiar a la persona homosexual, sino para que esta se acepte; afirma experto

Consejo Psiquiatra y psicólogo Luis Diego Herrera destaca que padres también pueden recibir terapia para asimilar que sus hijos son gay

Acudir a un sicólogo es una de las respuestas más frecuentes de los padres cuando un hijo declara su homosexualidad, pues se trata de una situación nueva en la familia, y que muchos no saben como manejar.

Esta opción es recomendada cuando se utiliza para lograr que la persona acepte su condición y no cuando tenga como intención "cambiar" o "curar" al paciente.

La explicación la dio el psiquiatra y psicólogo Luis Diego Herrera este miércoles en el programa radiofónico, Nuestra Voz, el espacio abordó el tema a propósito de que este jueves se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifólia (Idahot, siglas en inglés).

"Muchas veces los padres de familia recurren a psicólogos o psiquiatras buscando terapia para que su hijo o hija gay se vuelva heterosexual, eso es lo peor que puede haber, lo que puede es causarle un mayor daño a un niño, niña, adolescente", mencionó.

Ese tipo de terapia se llama de conversión y lo menos que representa es una solución. "Hay varios estudios que demuestran que las personas gay que han sido expuestas a terapias de conversión se suicidan más que aquellas que no fueron expuestas a este tipo de terapia", añadió.

Esta terapia se encuentra completamente prohibida en países y ciudades como por ejemplo Miami, donde es sancionada como una mala práctica.

Herrera enfatizó que es fundamental que los padres se informen y se eduquen a la hora de tratar la situación, ya que el trayecto encontrarán información de todo tipo.

"Ahora hay muchos recursos en línea, pero hay que tratar de orientar esa información. Para los papás que están buscando orientarse para ver cómo lidian ellos mismo con el proceso hay mucha información", afirmó el representante de la población LGBTI, Oliver Chaverri.