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Tico gana premio latinoamericano de innovación por diseño de terapia contra el cáncer de páncreas

​Propuesta fue seleccionada entre 122 postulaciones procedentes 18 países, siendo la primera vez en que Costa Rica gana el prestigioso reconocimiento

El científico costarricense, Christian Marín Müller, fue galardonado con el premio Innovadores de América 2018 por liderar un equipo de investigadores nacionales que desarrollan una terapia contra el cáncer de páncreas, la cual combina la biotecnología y la nanotecnología.

La distinción es la más importante a nivel latinoamericano y es otorgada por la corporación Innovamerica Inc, y es la primera vez que un tico recibe un reconocimiento de este tipo.

El proyecto de Marín tiene como punto de partida un descubrimiento que hizo mientras realizaba sus estudios de doctorado en el Baylor College of Medicine en Houston, Texas. Entonces, el especialista en virología molecular y microbiología, halló una molécula llamada miR-198, que es una molécula que tiene la capacidad de regular la expresión de otros genes mediante diversos proceso.

“Esta molécula actúa como un supresor de tumores; es decir, es un freno que regula el crecimiento celular. En los tumores, la molécula desaparece y esto genera una deficiencia que da vía libre al cáncer para crecer. Esta molécula también actúa como un regulador central en el cáncer, cuando no está presente se produce invasión y migración celular y esto trae como resultado metástasis y tumores resistentes a la quimioterapia”, explicó el científico.

La propuesta busca la efectividad sin dejar daños colaterales como los que producen otros tratamientos.

“Nuestra innovación consiste en generar una imitación sintética de la molécula natural. Este “mímico”, como se le llama por la función que cumple, se reintroduce en el cuerpo encapsulado en una nanopartícula diseñada específicamente para tal fin. Las nanopartículas cargadas del producto se inyectan y fluyen por la vía sanguínea hasta penetrar los tumores, en donde liberan su contenido y reemplazan el funcionamiento normal de la molécula natural. Los tumores se congelan con la primera dosis, y poco a poco empiezan a encogerse, de forma natural, sin los efectos secundarios que acompañan a la quimioterapia”, indicó Marín.

Marín agregó: “El diseño de nuestra molécula es único; reduce los efectos secundarios, es estable y dosificable; utilizando este diseño como plataforma, podemos generar alternativas igual de efectivas para otras terapias de ácidos nucleicos. También hemos patentado la aplicación de nuestra terapia en otros tipos de cáncer, incluyendo ovario e hígado”.

La terapia cuenta con tres patentes emitidas por la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos (USPTO, por sus siglas en inglés) y se gesta en su empresa, llamada Speratum y el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT-CONARE); con el apoyo de un equipo multidisciplinario de 15 costarricenses, entre los que hay médicos, biólogos, biotecnólogos, químicos e ingenieros.

La meta de Marín es completar los ensayos pre-clínicos requeridos por las autoridades regulatorias en los próximos 24 meses, con lo cual se demostraría que la terapia es efectiva y segura. El plan inicial es que el primer ensayo con pacientes se de en 2020.

El proyecto de Marín fue seleccionado entre 122 postulaciones procedentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela; por el jurado en la categoría de Ciencia y Tecnología, que estuvo integrado por los argentinos Miguel San Martín y Rodolfo Echarri, así como el español, Pedro Moneo.

Créditos de fotografías: Andrea Solano Benavides.