Tres países centroamericanos apuestan a combatir pobreza en visita de Vicepresidente de EE.UU.

plan​Iniciativa busca detener ola de migrantes ilegales hacia territorio norteamericano

Los presidentes de El Salvador, Guatemala y Honduras se comprometieron el lunes con un plan para detener la ola de migración ilegal hacia territorio norteamericano el mismo día que el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, inició en Ciudad de Guatemala una visita oficial de dos días.

La máximas autoridades del denominado Triángulo norte de Centroamérica -El Salvador, Guatemala y Honduras- se comprometieron a implementar un ambicioso plan de combate a la pobreza y violencia que detenga esa ola migratoria hacia EE.UU., precisamente antes de la llegada de Biden.

Biden analizó con los presidentes Salvador Sánchez Cerén (El Salvador), Juan Orlando Hernández (Honduras), y el anfitrión Otto Pérez, el proyecto de desarrollo.

"Esto no es un sueño, esto es eminentemente posible", declaró Biden, apoyado por una traductora, tras finalizar una evaluación primaria del proyecto de desarrollo regional.

Según Biden, este "es el momento" para empezar a mejorar las condiciones de vida en estos países con la implementación del denominado plan Alianza para la prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica.

Aunque reconoció que "algunas personas" de su gobierno y del Congreso expresaron dudas sobre el desarrollo del plan, consideró que "que éste es el momento en que sí va a ser diferente porque los esfuerzos comienzan con la demostración de voluntad política de la región".

A pesar de que el plan carece de un presupuesto, el presidente estadounidense, Barack Obama, solicitó al Congreso la aprobación de $1.000 millones para el proyecto.

En su discurso, el mandatario hondureño instó a los líderes políticos de Estados Unidos a apoyar el plan y combatir la violencia que afecta a esos tres países.

"Si lo líderes (estadounidenses) no comprenden que una Centroamérica violenta a consecuencia del tráfico de drogas, una Centroamérica sin oportunidades, es un tremendo peligro para Estados Unidos, sino lo comprenden con el tiempo podrá ser muy tarde", afirmó Hernández en el Palacio Nacional de la Cultura de la capital.

"En Honduras evitar el tránsito de drogas nos ha dejado una estela de muerte, nunca como en la historia de este momento la República de Honduras ha perdido tantas vidas a consecuencia de ese flagelo", lamentó.

Indicó que en 2013 en Honduras hubo 86 muertos por cada 100.000 habitantes, pero al cerrar el 2014 era 66 fallecidos por cada 100.000 habitantes.