Tres sospechosos en la mira de la Fiscalía por robar agua de hidrante previo al tope josefino

Delito​AyA invierte ¢100 millones anuales en cambio y reparación de hidrantes

Dos hermanos de apellidos Ramírez Valerio y otro hombre apellidado Villalobos Eduarte están siendo investigados por la Fiscalía por el delito de tentativa de hurto agravado por presuntamente haber robado agua de un hidrante ubicado en Paseo Colón.

Esto con el objetivo de llenar un camión cisterna y, posteriormente, 2.000 estañones para el Tope de San José.

La vocera de Ministerio Público, Tatiana Vargas, aseveró que el caso se encuentra en la etapa de recopilación de pruebas para determinar si a los hombres se les acusa o si se desestima la causa.

vocera fiscalía, tatiana vargas

Ellos fueron aprehendidos por oficiales de la Fuerza Pública la noche del 25 de diciembre después de que Acueductos y Alcantarillados (AyA) recibiera una denuncia.

Sin embargo, los sujetos fueron liberados sin medidas cautelares después de que demostraran tener domicilio fijo, así como arraigo familiar y laboral.

De ser acusado se exponen a una pena de uno a diez años, según se estipula en el artículo 209 del Código Penal.

El director de Hidrantes de la GAM del AyA, José Daniel García, detalló que el camión cisterna que lograron llenar los tres sujetos con cerca de 5.000 litros de agua se encuentra decomisado y que, por no saber el estado de limpieza del camión, el líquido no se reutilizará para consumo humano.

Reparación millonaria

En el país existen 7.002 hidrantes, de ellos 3.808 están ubicados en la GAM.

Según lo estable el reglamento de la Ley de Hidrantes 8641 estos son de "uso exclusivo del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica. El ente administrador y operador público o privado del sistema de acueducto y alcantarillado, según el área de su competencia, podrá utilizarlos bajo circunstancias de inminente riesgo o desastre natural".

director de hidrantes de la gam, josé daniel garcía

García explicó que la problemática, además de que se robe el agua, recae aún más en la mala manipulación para abrir los hidrantes ya que se utilizan herramientas empíricas que los dañan.

Sustituir una sola de las estructuras tiene un costo ¢2,4 millones.

El directivo indicó que el AyA invierte al rededor de ¢100 millones por año para cambiar o reparar hidrantes a nivel nacional.

Denuncias informales

García explicó que las denuncias por el robo de agua de hidrantes no son comunes debido a que hay personas que llaman a interponerla pero prefieren no identificarse, por lo que no se puede acusar a los sospechosos con las autoridades.

Durante el 2013 y 2014, en la GAM, solamente se formalizaron dos denuncias cada año; mientras que para el 2015, cuatro.

DIRECTOR DE HIDRANTES DE LA GAM, JOSÉ DANIEL GARCÍA

"Lo más común es que las cuadrillas se dan cuenta de que alguien abrió un hidrante cuando les están dando mantenimiento y se ven forzados o dañados", concluyó García.