"Trump juega con fuego", afirma Arias sobre reconocimiento de Jerusalén

InternacionalEn 2006, el expresidente trasladó la embajada de nuestro país de Jerusalén a Tel Aviv para corregir un ‘error histórico’

La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer este miércoles Jerusalén como capital de Israel fue calificada como un "grave error" por el exmandatario de Costa Rica y premio Nóbel de la Paz, Óscar Arias, quien en 2006, durante su segunda administración, trasladó la embajada de Costa Rica de ese territorio, donde estuvo ubicada por 24 años, a Tel Aviv, en respeto a resoluciones de las Naciones Unidas que dan un carácter especial a Jerusalén.

Arias considera que "Trump está jugando con fuego" al contraponerse con esta medida a décadas de diplomacia estadounidense e internacional, y alejando la posibilidad de alcanzar un arreglo negociado entre palestinos y judíos.

"El conflicto debe arreglarse con el diálogo, en una mesa de negociación, llevan décadas en eso... Estados Unidos no debe meterse. Nadie lo va apoyar, va a generar reacciones contrarias no solo del mundo árabe, sino también de Europa. Habrá países que romperán relaciones con Israel, ese país va a quedar aún más aislado", expresó el expresidente consultado por AmeliaRueda.com.

Con la orden de trasladar su sede diplomática a Jerusalén, una promesa de campaña de Trump, Estados Unidos se convertirá en el único país del mundo en tener su embajada en ese territorio, considerado una región en disputa entre palestinos e israelitas.

Israel reclama que toda Jerusalén es su capital, mientras los palestinos ven el sector este de la ciudad como la capital de su futuro Estado. El enfrentamiento por esta ciudad se atizó después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas le concedió al pueblo judío parte del territorio de Palestina para formar el Estado de Israel, resolución que no fue reconocida por los palestinos y marcó el inicio de guerras y disputas. No obstante, desde hace más de una década se procura llegar a una solución por la vía pacífica, aunque los avances han sido limitados.

Riesgo de violencia

El Premio Nobel, quien destaca que la medida implementada por Estados Unidos no le genera beneficios a nadie, teme que más bien propicie enfrentamientos violentos y genere amenazas en el mundo occidental.

"Esperamos que no haya ataques terroristas, pero, sin duda, los ánimos del mundo árabe y del mundo musulmán se van a exacerbar".

Su temor no es infundado. La primera reacción de un alto responsable del movimiento islamista palestino Hamas, Ismael Raduan, quien dijo que Trump "abrió las puertas del infierno" al reconocer a Jerusalén como capital de Israel; al tiempo que hizo un llamado a los países árabes y musulmanes "a cortar los lazos políticos y económicos con las embajadas estadounidenses y a expulsar a los embajadores" de Washington.