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Iglesia católica critica aborto y pensiones de lujo en homilía

Obispo de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, fustigó a los movimientos que piden la interrupción del embarazo.

Fuertes cuestionamientos a lo que llaman "cultura de la muerte " que promueve el aborto y críticas a desigualdades en salarios y pensiones llenaron este jueves la homilía en la explanada de la basílica de Los Ángeles en Cartago.

Como es habitual, la Iglesia católica aprovecha la celebración del 2 de agosto para exponer su posición sobre diversos temas de su interés.

Durante la homilía que se extendió por más de 20 minutos, el obispo de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, fustigó a los movimientos que piden la interrupción del embarazo.

"Solo mirando al Señor podremos actuar con rectitud y justicia para luchar contra la cultura de la muerte que trae consigo el irrespeto a la vida y a la dignidad de la persona (...) Primero, la promoción del aborto que no es más que matar la vida del indefenso que está en el vientre de su madre", manifestó el sacerdote.

Más adelante, Garita exigió que no se permita ningún tipo de interrupción del embarazo "llámese como se llame" haciendo referencia al terapéutico, el cual ya está garantizado en el artículo 121 del Código Penal en los casos donde la vida o la salud de la mujer esté en riesgo, pero que no se puede aplicar porque carece de una norma técnica.

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El obispo aprovechó en su mensaje para recriminar las desigualdades sociales que enfrenta el país, así como la perpetuación de la pobreza.

Con el presidente de la República, Carlos Alvarado, a su lado mientras leía la homilía, y con miembros del Poder Ejecutivo y Congreso al frente, el sacerdote citó una serie de problemas que enfrenta el país.

"Los pastores de la Iglesia Católica costarricense queremos hacer eco del valor fundamental de la dignidad de la persona humana y de las situaciones que nos preocupan que atentan contra ella como pueden ser el odio y la división, la intolerancia y la discriminación, la corrupción, los privilegios escandalosos de unos pocos -llámense salarios y pensiones de lujo, pluses, anualidades o como sea-, el exceso o defecto de autoridad para desestimar o encubrir situaciones graves enel ejercicio de la función pública, la “ideologización de la educación”, la falta de control en el gasto público, el desempleo, el rezago de la infraestructura (ejemplo el eterno y costosísimo proyecto de la carretera a San Carlos), la drogadicción, el narcotráfico", externó el obispo.

El clérigo instó a las autoridades gubernamentales a promover una reformas fiscal justa y equitativa, para lo cual pidió que se tomara en consideración a la población.

En esta ocasión, la Iglesia no se pronunció a aspectos específicos del proyecto 20.580 Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas que se tramita en el Congreso.

A lo largo de su mensaje, el sacerdote dejó ver que la organización religiosa no va a dejar de pronunciarse en los temas que preocupan al país pues su labor no se encierra dentro de cuatro paredes. Durante la homilía también se hizo un llamado por la violencia contra las mujeres.

Al principio de la celebración, la iglesia pidió por justicia y paz por la crisis que vive Nicaragua desde hace casi tres meses, a la vez que solicitaron a las autoridades ticas tomar acciones en materia migratoria a raíz de esta situación.

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Cientos de católicos acuden en la víspera del 2 de agosto a la basílica de Los Ángeles en Cartago como muestra de fe. La mayoría realiza la romería desde diferentes puntos del país.