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Proyecto permitiría legalizar el cannabis medicinal y el cáñamo para fines industriales.

Cáñamo y cannabis medicinal más cerca de legalización en Costa Rica; diputados dictaminan proyecto

​El proyecto avanza rápidamente en el Congreso, en medio de incongruencias en el Gobierno sobre el apoyo o no a la comercialización de cáñamo.

El proyecto de ley que pretende legalizar la producción de cannabis para uso medicinal y de cáñamo para uso alimentario e industrial fue dictaminado favorablemente, este miércoles, por la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa, con siete votos a favor y dos en contra (de Restauración Nacional).

El texto establece que el cáñamo sería de “libre cultivo” para su producción, industrialización y comercialización; mientras que el cultivo de cannabis únicamente se autorizaría para fines "médicos o terapéuticos".

Los controles quedarían en manos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio de Salud, “cada uno en el ámbito de sus competencias”; y, además de los impuestos vigentes, el texto sugiere un gravamen del 1% sobre las rentas obtenidas por las actividades autorizadas por el proyecto.

La diputada proponente de la iniciativa, la independiente Zoila Volio, calificó la posibilidad de abrir este país al mercado del cannabis medicinal y del cáñamo como una "gran oportunidad" para nuestro país, y destacó particularmente efecto que tendría para la generación de empleo en el país. Subrayó que esto será todavía más importante para "el desarrollo económico y social en las zonas más vulnerables que ya fueron gravemente afectadas por la pandemia (del nuevo coronavirus)".

Volio también explicó que el precio de las licencias para la producción de cannabis medicinal se establecerían vía decreto ejecutivo; mientras que el cáñamo sería de libre cultivo porque "no se le categoriza como droga al no tener efectos psicoactivos".

Inicialmente, la iniciativa proponía el autoconsumo y el autocultivo de cannabis con fines medicinales; sin embargo, esto se reformó con una moción aprobada esta mañana.

Por su parte, el frenteamplista José María Villalta destacó que el texto permitiría a las autoridades nacionales realizar los controles necesarios en la fincas y las zonas de cultivo, con el fin de evitar cualquier infiltración de actividades ilegales; mientras que los diputados Roberto Thompson, del Partido Liberación Nacional (PLN), y Paola Vega, del Partido Acción Ciudadana (PAC), lamentaron que el país se haya negado por tantos años a explotar estas plantas por distintos "prejuicios".

El congresista Erwen Masís, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), agregó que el texto implicará una herramienta para renovar al sector agrícola costarricense, al que le urgen reformas para su impulso actualmente.

En contra del texto, la diputada restaracionista Mileidy Alvarado argumentó que permitir la producción de cannabis con fines medicinales abriría un portillo para la producción recreativa de la droga, y que su cultivo sería muy complicado de controlar en términos prácticos para las autoridades policiales del país.

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Impacto económico

Un estudio de 2018 de la firma Deloitte, en Canadá, suministrado a AmeliaRueda.com por el despacho de la diputada Volio, daba cuenta de que el cannabis medicinal es legal en 21 países del mundo. Además, afirmaba que tenía un mercado de 770 millones de personas.

Además, según datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) actualizados al mes pasado, las cadenas de valor del cáñamo alcanzarían ventas globales de $5.733 millones para 2020 y las proyecciones disponibles sugieren un crecimiento de hasta $14.464 millones para 2025.

El proyecto de ley también da la posibilidad al Poder Ejecutivo de "regular y limitar el número de licencias que podrán otorgarse”, así como de “establecer limitaciones temporales a la producción, las áreas totales de siembra y los sectores del territorio nacional donde se permiten estas actividades, cuando lo exijan razones de interés público".

En esa línea, dice que el Ejecutivo tendrá la potestad de "establecer vedas o restricciones parciales o totales de estas actividades", cuando "lo estime necesario para resguardar la seguridad y proteger la vida y la salud de las personas y el medio ambiente".

El texto ahora pasará a estudio del Plenario legislativo, compuesto por los 57 diputados totales, en donde recibirá sus últimas propuestas de modificación y eventuales votaciones.

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¿Y el Ejecutivo?

El dictamen de la iniciativa se apuró en el Congreso después de que el Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Seguridad se manifestaran en contra de la iniciativa, tal como está planteada. Los diputados percibieron esto como una incongruencia del Poder Ejecutivo, luego de que el presidente Carlos Alvarado indicó meses atrás que la legalización de la producción de cáñamo sería uno de sus intereses para reactivar la economía.

El 8 de mayo pasado, la entonces ministra de Comercio Exterior, Dyalá Jiménez Figueres, explicó que la intención del Gobierno era presentar un proyecto propio en la materia, que únicamente persiguiera la producción de cáñamo.

Hasta ahora, esa iniciativa no se ha presentado.

Cáñamo es el nombre que se le da a las variedades de cannabis que se utilizan para industrias y alimentos. Estas variedades contienen una menor cantidad del psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC) y son diferentes a la planta de la marihuana o cannabis.

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