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​El sector transporte es la mayor fuente de emisiones causantes del cambio climático en Costa Rica. El transporte eléctrico es clave para descarbonizar.

Pese a incentivos, importadores de vehículos eléctricos encuentran trabas en aduanas para exonerar

​El sector transporte es la mayor fuente de emisiones causantes del cambio climático en Costa Rica. El transporte eléctrico es clave para descarbonizar

Los vehículos eléctricos en Costa Rica están exonerados desde 2018. Aún así, José Pablo Fumero paga los impuestos de sus motos eléctricas al traerlas al país. Según dice, resulta más barato.

Él es dueño de la empresa Fumero Green Motors, con la cual trae bicicletas, motos y automóviles eléctricos a Costa Rica. Pese a que hay una ley que incentiva el transporte eléctrico, no se aplica como esperaba, dice.

“La exoneración es un desastre. No puede ser que yo dure exonerando un vehículo tres meses. Las motos, en lugar de exonerarlas, pago los impuestos”, aseguró el importador de vehículos eléctricos.

El principal problema son los costos de almacenamiento, explica. Un almacén en aduanas puede cobrar alrededor de $15 por día. Al cabo de dos meses, el costo de almacenamiento puede ascender a más de $900.

Al igual que Fumero, otros importadores de vehículos eléctricos consultados por AmeliaRueda.com señalan el mismo problema. Según dicen, los plazos aumentan el costo del vehículo eléctrico y, en ocasiones, se traen abajo negocios.

“El trámite con los eléctricos es un dolor de cabeza. (...) El proceso dura aproximadamente mes y medio, pero hemos tenido casos de hasta tres meses”, asegura el gerente de ventas de BMW, Juan Ignacio Sansó.

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El crecimiento del transporte eléctrico es uno de los factores clave en la política ambiental de Costa Rica. Actualmente, el sector transporte es la principal fuente de emisiones causantes del calentamiento global.

En 2018, la Ley de Incentivos y Promoción al Transporte Eléctrico entró en vigencia, con la intención de fomentar el crecimiento de este mercado en el país y limpiar las emisiones del transporte.

Entre los beneficios que incluye, la ley exoneró a los vehículos eléctricos del impuesto al valor agregado, impuesto selectivo de consumo e impuesto sobre el valor aduanero durante cinco años desde su aprobación.

En efecto, el mercado eléctrico en el país creció. Incluso pese a la pandemia, la importación de vehículos eléctricos aumentó en 32% entre 2019 y 2020. No obstante, podría estar creciendo a un ritmo mayor, según importadores.

AmeliaRueda.com solicitó una entrevista con el Ministerio de Hacienda para explicar las razones de los atrasos. Sin embargo, al cierre de la nota, no se recibió respuesta para coordinar la entrevista.

Problemas

Jorge Barahona trae bicicletas eléctricas a Costa Rica desde hace 10 años con su empresa Electrobikes. Cuando las exoneraciones entraron en vigencia, asegura sentirse ilusionado, pero ahora se le ha pasado.

“Se hizo mucha expectativa pero no es lo que nosotros esperábamos. Cada importación hay que pensarla muy bien”, indica.

Al igual que el resto de los importadores, señala que el tiempo que puede durar el trámite de exoneración genera un riesgo. Eso, según explica, le impide traer cargamentos grandes al país.

“Nosotros traemos de China, un país que tiene precios por volumen. Pero yo ya no puedo estar trayendo dos contenedores o tres”, comenta Barahona, debido a que si existe un atraso el costo de almacenaje sería muy alto.

Sansó vive una experiencia similar con los autos eléctricos BMW, una de las marcas que ha introducido más modelos de esta tecnología al país. Aún así, explica que el tiempo de exoneración genera mucha incertidumbre.

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“Claro que afecta, en primer lugar la fecha de entrega de un auto eléctrico no se puede estimar, todo depende de qué tan ocupado está el departamento en hacienda o Cosevi”, afirma el gerente de la empresa.

En contraste, el trámite para los vehículos de combustión —cuya huella en la atmósfera es más contaminante— es mucho más sencillo. Mientras sacar un auto de combustión de aduanas dura dos días, uno eléctrico tarda mes y medio en promedio, dice.

“Al menos un 20% de los negocios se caen por atrasos que se dan en el proceso de nacionalización”, explica el empresario. “Ya es hora que el sistema corra automatizado y que no hayan atrasos porque los encargados están de vacaciones o están con mucho trabajo”, añade.

Mercado eléctrico

El transporte eléctrico en Costa Rica despegó durante los últimos tres años, pero el crecimiento pudo ser mayor, explica Eric Orlich, presidente de la Asociación Costarricense de Movilidad Eléctrica (Asomove).

El impacto más claro fue el de la pandemia del Covid-19. Si bien la cantidad de vehículos importados creció en 32% entre 2019 y 2020, este no fue un crecimiento tan acelerado como el que se venía experimentando.

“Eso lo atribuimos a la pandemia, si no hubiera sido por la pandemia habría sido todavía más. Pero aún así creció, a diferencia de los de combustión, que decrecieron”, asegura Orlich.

El presidente de Asomove destaca dos factores del mercado actual: la diversidad de marcas actualmente en oferta y la red de 28 cargadores rápidos instalados por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en zonas fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM).

La oferta actual en el país va desde los $15.000 hasta los $100.000 —tanto usados como nuevos— y marcas como Audi, BMW, BYD, Great Wall, Hyundai, Jac, Jaguar, Maxus, MG, Nissan, Renault, Xpeng y Yudo traen modelos eléctricos al país.

Aún así, uno de los retos que enfrenta este mercado será ampliar el periodo de exoneraciones, dice Orlich. Según la ley de incentivos, el plazo de incentivos vence en 2023, pero esta legislación no previó en cuenta el impacto de la pandemia.

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“Es importante ampliar el plazo. Inclusive si no hubiera habido pandemia, costó mucho que se pusiera en marcha la ley y algunos reglamentos”, explica el presidente de Asomove.

El proyecto de ley 21.465 buscaría ampliar el plazo de las exoneraciones hasta 10 años desde la entrada en vigencia de la ley (2018). No obstante, este aún sigue pendiente de ser dictaminado en comisión legislativa.

Transporte limpio

El transporte eléctrico es uno de los pilares del Plan Nacional de Descarbonización, debido a que el transporte de combustión es la principal fuente de emisiones causantes del cambio climático en Costa Rica.

Como parte de sus metas, el plan apunta a que, para el año 2035, un 30% de la flota de vehículos —tanto privados como institucionales— sea eléctrica. Para el 2050, un 95% de la flota deberá ser cero emisiones.

emisiones

En otros países, el transporte eléctrico significa una reducción importante en la contaminación, pero en Costa Rica representa una caída todavía más drástica. La razón es que la electricidad del país viene de fuentes renovables.

Debido a esto, la descarbonización implica el crecimiento del transporte eléctrico privado, pero también electrificar el transporte público.

El plan apunta a que para 2050 el 85% de la flota de buses y taxis sea cero emisiones. Además, se prevé que un tren eléctrico esté en operación al 100% para el año 2035 en la GAM.

Hasta el momento, ningún bus eléctrico opera comercialmente en el país, pero tres unidades iniciarán pruebas en Desamparados, La Unión y Alajuela en las próximas semanas.

En septiembre, el Gobierno tendrá que renovar las concesiones de autobús, un momento clave para establecer cuotas de vehículos eléctricos a los operadores, según también prevé el plan de descarbonización.